Declaración de Lisboa a favor de una Europa democrática
Redactada con motivo de la reunión en Lisboa de la EPA ( Asamblea Preparatoria Europea del próximo Foro Social Europeo ) el pasado 31de marzo de 2007
El Foro Social Europeo (FSE) se ha convertido en el mayor espacio trans- europeo de acogida para las alternativas democráticas, sociales, feministas y ecologistas. El debate sobre el déficit democrático de las instituciones europeas y la elaboración de las propuestas europeas y de las campañas del movimiento social y la sociedad civil ha ido ganando cada vez más importancia en el proceso del FSE.
Nosotros, participantes de la Asamblea Preparatoria Europea (EPA ) del FSE en Lisboa denunciamos la "Declaración de Berlín" de los Gobiernos de los Estados miembros de la UE , cuyo objeto es imponernos un nuevo Tratado europeo sin debate público y sin decisión democrática del pueblo. Este método, que excluye a los pueblos de su derecho a decidir con respecto a su futuro y al futuro de la Unión, pretende continuar con el objetivo de una Unión Europea neoliberal , militar y antidemocrática. Este modelo de Europa ya fue rechazado en los referéndum de Francia y Países Bajos tras un amplio debate público.
Nosotros, participantes de la EPA , exigimos que los ciudadanos de Europa puedan decidir su futuro a través de un debate realmente democrático, cuyo resultado se confirme por referéndum. Rechazamos la " Declaración de Berlín" y llamamos a una movilización transeuropea en favor de una Europa democrática, la Europa de los derechos sociales para una vida sostenible , una Europa pacífica en solidaridad con todo los pueblos del mundo, una Europa que de una respuesta firme a la crisis ecológica global.
Lisboa, 31 de marzo de 2007
Este documento ha sido firmado, entre otros, por representantes de las siguientes Organizaciones asistentes a la EPA de Lisboa: Attac France Attac Austria Attac España Attac Germany Attac Norway Attac Denmark Attac Sweden Action for Justice and Peace – AJPAZ Caritas, France ARCI , Italy CGIL, Italia Union Syndicale Solidaires, France FSU, France GAIA, Grupo de Accao e Intervencao Ambiental, Portugal Gsee, Greece Espaces Marx, France Fondation Copernic, Francia Euromarchés International Freedom Woman Foundation Kurdish Women Peace Office Transform, Italy Cidac, Portugal Liga para Protecao da Natureza, Portugal No Vox, France ARCI , Italy Caritas France Sinistra Critica, Italy SDL, Italy y otras
miércoles, 18 de abril de 2007
viernes, 13 de abril de 2007
La nueva estrategia de la UE para una Europa competitiva. Texto en Espanol de S2B network .
LA NUEVA ESTRATEGIA DE LA UE PARA UNA ‘EUROPA COMPETITIVA’: AL SERVICIO DE LAS EMPRESAS EN TODO EL MUNDO
UNA LLAMADA DE ALERTA A LA SOCIEDAD CIVIL Y A LOS SINDICATOS DE EUROPA Y DEL RESTO DEL MUNDO
1. Más allá de la OMC: las nuevas ambiciones de la política comercial de la UE El 4 de octubre de 2006, la Comisión Europea emitió una comunicación titulada Una Europa competitiva en una economía globalizada,[1] en la que se esboza la forma en que Bruselas buscará acuerdos bilaterales de libre comercio con importantes economías emergentes y, así, garantizar nuevos y provechosos mercados para las empresas europeas. La UE también pretende reforzar los derechos sobre la propiedad intelectual y reducir las barreras no arancelarias de sus socios comerciales, además de potenciar unas ‘reformas internas’, dentro de la propia Europa, aún más favorables al sector empresarial . El informe expone una agresiva estrategia de ‘competitividad externa’. En palabras del Comisario Europeo de Comercio, Peter Mandelson: “¿Qué queremos decir con aspectos externos de la competitividad? Queremos decir garantizar que las empresas europeas competitivas, respaldadas por las políticas internas adecuadas, deben poder ganar acceso a los mercados mundiales y operar en ellos con seguridad. Ésa es nuestra agenda”.[2] Puesto que la comunicación oficial del 4 de octubre está pensada para el consumo público, en ella se han diluido los temas más preocupantes. Para poder comprender las verdaderas prioridades e intenciones de la UE, es necesario consultar el borrador de dicho texto, preparado previamente por la Dirección General de Comercio Exterior de la Comisión (DG Trade). Aunque la Comisión mantuvo en secreto el documento, éste acabó filtrándose y se puede consultar, en inglés, en http://www.s2bnetwork.org/download/globaleurope_draft Las prioridades de la UE también aparecen en el anexo público a la comunicación oficial, que se puede consultar, también en inglés, en la página web de la Comisión: http://trade.ec.europa.eu/doclib/docs/2006/october/tradoc_130370.pdf La estrategia propuesta se reduce, fundamentalmente, a lo siguiente: si la UE desea mantener su competitividad en el mercado mundial, debe intensificar sus esfuerzos para crear oportunidades para sus empresas en el exterior, apuntando especialmente al entorno normativo en terceros países. Pero para construir empresas fuertes, la UE también debería crear un entorno más favorable a las empresas dentro de sus propias fronteras. La UE no sólo desea adoptar una postura más agresiva – o más ‘activa’, por utilizar sus términos – en las relaciones con sus socios comerciales. También desea iniciar varios procesos bilaterales y sugiere introducir nuevas medidas como consultar previamente con empresas europeas y extranjeras cuestiones relacionadas con la elaboración de nuevos reglamentos; acceso privado al arreglo de controversias para las empresas de la Unión; restringir el acceso a contratos de compras públicas en la UE a aquellos países que no correspondan con lo propio; y total paridad en las negociaciones bilaterales. Si la política comercial ya era un instrumento para introducir reformas en Europa a través de las negociaciones bilaterales y de la OMC, ahora también dictará directamente la reforma de la Unión. “Las dimensiones interna y externa de la competitividad están inextricablemente unidas”, señala la Dirección General de Comercio. Así, la agenda de la UE, tanto en su seno como en el exterior, debe consistir en acabar con todas las barreras que obstaculizan la actividad de las empresas y garantizar que todas las normativas dificulten el comercio el mínimo posible. A fin de impulsar la competitividad externa de la UE, la estrategia más importante parece pasar por eliminar el entorno normativo. Eso afectaría a las medidas sanitarias y fitosanitarias (MSF) y a las barreras técnicas al comercio (BTC), a las regulaciones sobre servicios y a las compras públicas, pero también a los regímenes de derechos de propiedad intelectual (DPI), inversiones y políticas sobre competencia de terceros países. Lo que se puede esperar es más competencia, más flexibilidad, más desregulación. Adiós al modelo social europeo; ha llegado el momento de que todos abracemos la globalización más descarnada.
Las prioridades de Mandelson
• Reducir las barreras no arancelarias para las exportaciones e inversiones de la UE: “Debemos analizar el entorno operativo en terceros países”, dice la Comisión, que pretende asegurarse de que las regulaciones no sean discriminatorias y sí lo menos restrictivas posible. • Aumentar el acceso a materias primas con miras a competir sobre una “base justa”. El principal objetivo en este sentido consiste en eliminar por completo los impuestos y otras restricciones sobre las exportaciones que los socios comerciales emplean para asegurarse sus materias primas para uso propio.
• Garantizar el abastecimiento de energía mediante la mejora del comercio en el sector energético de terceros países, con el principal interés de asegurar el suministro de gas y petróleo para Europa. Esto incluye también un mercado energético competitivo en toda la Unión.
• Fortalecer aún más la presencia de empresas de la UE en mercados emergentes a través de su establecimiento permanente en ellas, lo cual significa mayor liberalización de las inversiones. • Abrir mercados de compras públicas. Esto representaría un “enorme potencial sin explotar” para las empresas exportadoras de la UE, afirma la Comisión (10-25% del PNB de los países socios); sin embargo, las prácticas en esos países “dificultan” la participación “justa” de proveedores de la UE y les “cierran importantes oportunidades de exportación”.
• Mejorar la aplicación de mecanismos de defensa comercial (anti-dumping) por parte de terceros países, que amenazan con anular el acceso a los mercados obtenido por empresas de la UE.
• Aplicar los derechos de propiedad intelectual, incluidas denominaciones geográficas. Para la Comisión, ni los resultados más ‘provechosos’ de la actual Ronda de Doha de la OMC bastarán para satisfacer las aspiraciones de los grupos de cabildeo empresariales de la Unión. Una vez finalizada la ronda de negociaciones, todas las cuestiones mencionadas se deben volver a poner sobre la mesa. Sin embargo, puesto que hay dudas sobre la disposición de los miembros de la OMC a asumir tal agenda, es necesario desarrollar un nuevo programa de ambiciosas negociaciones bilaterales. Una nueva generación de acuerdos bilaterales Ese programa empieza por identificar los criterios para seleccionar a los países destinatarios. Los principales criterios son: potencial de mercado (las dimensiones del mercado y sus perspectivas de crecimiento y beneficios), el nivel de protección contra los intereses de exportación de la UE, y el número de acuerdos bilaterales que esos países ya han suscrito con otros socios comerciales (y que establecen unas relaciones privilegiadas que dejan fuera a la UE y un régimen normativo común que no es compatible con el de la UE). Estos factores van seguidos por: acceso a recursos; el equilibrio entre intereses ofensivos y defensivos; y el efecto del sistema multilateral. Siguiendo este patrón, la Comisión considera que la ASEAN, Corea del Sur y el Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay, Venezuela) son objetivos prioritarios, junto con India, Rusia y el Consejo de Cooperación del Golfo. La UE ya ha iniciado conversaciones para establecer un tratado de libre comercio (TLC) con el Consejo de Cooperación del Golfo, integrado por seis países de la Península Arábiga en torno a Arabia Saudí. También se van a reanudar las negociaciones para acordar un TLC con el Mercosur, suspendidas desde 2005 por una serie de desacuerdos en materia de agricultura, bienes industriales y servicios. Bruselas y Nueva Delhi también están estudiando la posibilidad de mantener conversaciones sobre un TLC. Y en lo que respecta a China, a pesar de su enorme y creciente mercado, la UE aún no ha propuesto un TLC. China es considerada, a la vez, como una amenaza, una oportunidad y un posible socio global, y la UE reelaboró su política de comercio e inversiones con China en una comunicación publicada el 24 de octubre de 2006.[3]
Con estos nuevos tratados bilaterales se busca:
• Garantizar acceso a los mercados para prácticamente todo el comercio de bienes y servicios, buscando una total paridad con lo que otros países han obtenido en sus acuerdos bilaterales.
• Abordar las barreras no arancelarias y apuntar a la convergencia normativa. Además de las cuestiones habituales sobre MSF, BTC y DPI, la Dirección General de Comercio desea abrir una nueva frontera, pues no sólo ve barreras en ciertas medidas, sino también en la forma en que éstas se introducen “sin la suficiente consulta”. Por tanto, se necesita disciplina, como “mecanismos para evitar controversias”. Esto va en la misma dirección que los “compromisos de consulta previa” que los Estados Unidos están buscando en sus acuerdos bilaterales. En el caso estadounidense, cuando los países desean modificar sus normas y ello afecta al comercio, deben invitar a sus socios a participar en los procesos de decisión. La UE pide “consultas, procedimientos de alerta temprana, intercambio de información y la posibilidad de presentar comentarios”. La Comisión también propone una supervisión y aplicación legal más firmes, y un mecanismo de solución de controversias que sea accesible a la industria.
• Incluir nuevas disposiciones sobre inversiones, DPI y competencia.
• Abrir mercados de compra pública. Dado que el mercado de compra pública en la UE ya está bastante abierto, la Comisión está estudiando la posibilidad de reducir el acceso a aquellos países que no correspondan con lo propio, e intentar así que negocien acuerdos en esta materia. La Comisión también sugiere que se adopte un mecanismo de verificación para asegurarse de que sus socios comerciales compartan el mismo nivel de ambición antes de iniciar las negociaciones, y evitar el riesgo de que éstas queden bloqueadas por la diferencia de expectativas entre las partes. Ese mecanismo se está aplicando – o ya se ha aplicado – con India, la ASEAN y Corea del Sur. La dimensión europea de la estrategia de comercio exterior Para respaldar la competitividad externa y servir mejor a los intereses económicos y comerciales de la UE, se deben tener en cuenta consideraciones exteriores al adoptar políticas internas clave. Culminar el mercado único y aumentar la competencia interna es fundamental en este sentido, pero el principal acento vuelve a recaer sobre el marco normativo. Las normas y prácticas internas se deberían hacer más coherentes con las normas y prácticas de los socios comerciales de la Unión, y menos restrictivas al comercio. La dimensión externa se debe tener en cuenta en las primeras fases del proceso de toma de decisiones para minimizar las fricciones normativas con los socios comerciales. “La cooperación normativa internacional es la herramienta adecuada”, opina la Comisión, “pues ayuda a elegir el sistema menos restrictivo al comercio, minimizar el coste de las normativas para el comercio interior y ‘anticipar’ la resolución de controversias (...) Un buen ejemplo ha sido el proceso de consulta para la Directiva REACH, en la que se hizo oír la voz de la industria extracomunitaria (...) Deberíamos estar preparados para mejorar nuestro nivel de transparencia, de información previa, de oportunidades para presentar comentarios”. Mientras que la Comisión se refiere a la Directiva REACH como un ejemplo positivo, las ONG consideran, muy al contrario, que ésta demuestra cómo las actividades de cabildeo de la industria química han minado una legislación que fue concebida para proteger a las personas y al medio ambiente.[4] Fueron los grupos de presión de la industria europea los que exigieron que empresas no europeas también intervinieran. Curiosamente, el Parlamento Europeo concluyó que los costes correrían principalmente a cargo de grandes multinacionales que sólo exportan algunos productos químicos a granel.[5] Pero, evidentemente, la presión de la gigantesca industria no es suficiente para la Comisión y, en el futuro, invitará a otros intereses empresariales extracomunitarios a participar en el proceso de toma de decisiones. La Comisión desea ser más transparente (ante las empresas extranjeras, no ante su propia sociedad civil) y desea escuchar las quejas de empresas extranjeras antes de tomar decisiones que “afectan al mercado”; decisiones sobre cuestiones como el medio ambiente, la salud o normativas sociales. Con esto, la UE será aún más antidemocrática. Finalmente, la Comisión desea equipar a las personas para el cambio. La Comisión es consciente de que, si desea acuerdos ambiciosos que sirvan a los intereses empresariales de la UE, tendrá que ofrecer algo a cambio. Por eso, está dispuesta a abrir sectores sensibles de la economía europea, aunque admite que esto traerá consigo “transformaciones perjudiciales para parte de la UE”. Por lo tanto, la Comisión abrirá la UE, pero buscando períodos de transición, salvaguardias, etc. Promete preparar a algunas personas para estos cambios, con políticas que promuevan la educación y un mercado laboral activo a través del denominado Fondo de Ajuste a la Globalización. Para aquellos que no encuentren trabajo, no se desarrolla ninguna política, aunque hay un creciente número de economistas que empieza a preocuparse por el aumento del desempleo, los trabajadores pobres y la falta de distribución de la riqueza. Para los consumidores, la Comisión promete medidas para que los efectos positivos de la apertura comercial y la reducción de los precios derivada de la disminución de los aranceles “no sean capturados por intereses específicos”.
2. ‘Una Europa competitiva’: una peligrosa agenda empresarial La visión de Mandelson de esa ‘Europa competitiva’ va en dos direcciones: una se dirige al exterior, hacia las relaciones de la UE con otros países y, la otra, al interior, hacia el tipo de Europa que deseamos crear. La política que mira al exterior marca un nuevo principio para las relaciones de la UE con otros países y se caracteriza por su impúdico énfasis en el propio interés. Se acabaron ya los discursos sobre la justicia del comercio o sobre una globalización que también beneficie a los países más pobres del mundo. En lugar de ello, Mandelson se limita a prometer “un mayor acento en la apertura de los mercados, y reglas más fuertes en nuevos escenarios comerciales de importancia económica para nosotros”. En la práctica, esto significa impulsar una nueva generación de acuerdos comerciales con países en desarrollo como Brasil, China, India y Corea, es decir, precisamente aquellos mercados que el comercio europeo necesita conquistar para prosperar. La contraseña de Mandelson en este sentido es “papel activo” – recurrir a negociaciones bilaterales para obligar a abrir nuevos mercados – y el objetivo declarado es otorgar a las empresas de la Unión el derecho a explotar estas nuevas oportunidades y los recursos naturales del mundo en desarrollo. El acceso a los servicios y a los mercados industriales y de compra pública en economías emergentes es el elemento central de esta nueva visión, a pesar de los problemas que se sabe que éste provoca a las propias iniciativas de desarrollo de países más pobres y la consiguiente pobreza cuando las empresas locales se desmoronan a causa de una competencia injusta. Puede que la reminiscencia más evidente de la época colonial sea la demanda de acceso abierto a los recursos naturales. Mandelson ha hecho caso de las exigencias de los grupos de presión empresariales de Bruselas convirtiendo el acceso europeo a los recursos de países en desarrollo en una “alta prioridad” y prometiendo oponerse a cualquier intento por parte de dichos países a defender sus recursos para uso propio. Este interés se extiende también a los recursos energéticos, y Mandelson reivindica una “política coherente” para garantizar el acceso de Europa a las reservas de gas y petróleo del planeta. Además, un nuevo conjunto de acuerdos de inversión permitirá a las multinacionales iniciar su producción en economías con una fuerza de trabajo barata y libre de regulaciones o condiciones que podrían hacer mella en sus márgenes de beneficio. Al mismo tiempo, unas nuevas reglas sobre la propiedad intelectual garantizarán que las empresas locales no puedan copiar los diseños y la tecnología que podrían emplear para sus propios fines de desarrollo. El primer aspecto destacable es que esta visión es fruto del fracaso. La UE ha intentado una y otra vez imponer este modelo a través de las negociaciones multilaterales de la OMC y fue la fuerza impulsora del inicio de la Ronda de Doha en 2001. Sin embargo, desde entonces, la UE ha visto cómo sus mejores esfuerzos caían en saco roto. Las tentativas de la UE para introducir un acuerdo multilateral sobre inversiones fracasó primero en la OCDE y, después, en la Conferencia Ministerial de la OMC en Cancún, en 2003. La idea de poner en marcha negociaciones sobre compras públicas también naufragó en Cancún, mientras que los intentos por abrir mercados de servicios extranjeros para las empresas europeas han dado unos frutos mucho menos jugosos de lo esperado. La propuesta para prohibir los impuestos sobre las exportaciones, que limitan el acceso de las empresas a los recursos naturales de los países en desarrollo, ni siquiera ha entrado en la agenda de negociación. Y ahora los últimos vestigios del sueño de Doha de la UE son sólo ruinas: las conversaciones se han suspendido y no hay visos de que se vayan a reanudar en el futuro más inmediato. ¿Por qué la visión de Mandelson ha fracasado tan estrepitosamente? Hay dos motivos principales para ello: uno externo y otro interno. El primer motivo es que los países en desarrollo ya no están dispuestos a doblegarse a las ambiciones neocoloniales de la comunidad empresarial europea. Países como Brasil, China e India han dejado claro que no se van a dejar manipular en negociaciones comerciales, e incluso antiguas colonias africanas se están negando a acatar sin rechistar los Acuerdos de Asociación Económica con la UE. El otro frente de resistencia ha sido el interno, y ahí es donde se viene abajo el segundo gran elemento de la visión de Mandelson. Los intentos del comisario por ganar mayor acceso a los mercados para las empresas de la Unión a través de las negociaciones de la OMC se han visto frustrados por la oposición europea al modelo neoliberal. Dicho en otras palabras: la UE no ha sido capaz de ofrecer a sus socios comerciales los mercados abiertos que Mandelson desearía crear internamente y, por lo tanto, no ha podido arrancar a esos socios comerciales las nuevas oportunidades comerciales exigidas por las empresas europeas externamente. De forma que es en el frente interno donde Mandelson desea redoblar sus esfuerzos y donde se hace patente la verdadera amenaza que el comisario plantea. Hay que vencer a todos esos grupos europeos que se oponen al modelo de libre mercado por motivos sociales, medioambientales o de desarrollo poniendo un nuevo acento sobre la “competitividad”, la palabra preferida por la UE para referirse a la agenda neoliberal. Cualquiera que se preocupe por la sostenibilidad agrícola, los derechos laborales, el cambio climático o el modelo social europeo se interpone en el camino de Mandelson. Los defensores de tales intereses ponen en riesgo la capacidad de la UE para competir con Japón y los Estados Unidos hoy, o con India y China mañana. El ejemplo más manifiesto de cómo afectará todo esto a Europa se encuentra en los planes de Mandelson para diluir las normas y reglamentos de la Unión. El apartado de de desregulación es uno de los puntos clave de la agenda de Mandelson para Europa, algo a lo que se alude con el eufemismo “un enfoque abierto y flexible para establecer nuestras reglas”. Esta fijación por minimizar todo obstáculo al comercio, incluso a expensas de la salud pública, los derechos laborales o el medio ambiente domina la visión de Mandelson y constituye la amenaza más inmediata para todos los habitantes de la UE. Mandelson ha expresado en sus últimos discursos lo que no dice en sus escritos: que este ataque contra el modelo europeo se alcanzará a través de la “convergencia normativa” con los Estados Unidos. En lugar del modelo europeo de bienestar, fruto de largas décadas de presión pública y campañas muy activas, Mandelson nos ofrece un futuro remodelado según el patrón estadounidense, donde los intereses empresariales tienen preferencia y los intereses de las personas no tienen cabida alguna. ¿Y el motivo? “Cuanto mayor sea la coherencia en materia de normas y prácticas con nuestros principales socios”, dice el credo, “mejor para las empresas europeas”.
3. Desafíos para la sociedad civil y los sindicatos en Europa Los intereses que subyacen a la nueva estrategia de la ‘Europa competitiva’ de la Comisión están claros. Hasta ahora, se utilizaba un lenguaje que parecía promover el desarrollo para ocultar una agresiva agenda proempresarial. Ahora, la UE ha revelado por primera vez cómo las directivas y los proyectos internos desarrollados por la Comisión y apoyados por el Consejo de Ministros están directamente vinculados con los objetivos externos de la Comisión y viceversa. Hasta la fecha, la política comercial de la UE no ha estado entre las principales prioridades de la agenda de la mayoría de movimientos, sindicatos y ONG de Europa. Debido a la multitud de problemas existentes en los ámbitos nacional y europeo – como la ofensiva de la Directiva Bolkestein para crear un único mercado interno de servicios, el proceso del tratado constitucional y la creciente precariedad de los empleos –, la mayoría de los grupos mencionados se ha centrado en otras cuestiones. Sin embargo, ahora muchos grupos de la sociedad civil europea desean entablar una discusión y un diálogo para comprender las repercusiones de las políticas propuestas por Mandelson. Entre estos sectores, se encuentran movimientos sociales, sindicatos y grupos que trabajan sobre cuestiones como la agricultura, los derechos laborales, los intereses de los consumidores, el desarrollo, el medio ambiente, la mujer, la responsabilidad empresarial, el cambio climático, las migraciones, la guerra, etc. La política comercial de la UE debe dejar de ser un tema que sólo aborden unos pocos grupos desde el punto de vista del desarrollo o el medio ambiente. Se debe entender en el contexto del implacable avance de la agenda neoliberal de la UE, no sólo en países extracomunitarios, sino también dentro de las fronteras de la Unión.
Las cuestiones que debemos empezar a analizar son las siguientes:
• ¿Comprendemos el pleno alcance de las políticas propuestas?
• ¿Qué impactos tendrá una mayor liberalización sobre la cantidad y la calidad de los empleos, no sólo en los países en desarrollo, sino también en Europa?
• ¿Cuál es la relación entre el aumento de los flujos migratorios y las políticas comerciales?
• ¿Qué modelo de gobernanza se está fomentando cuando las grandes empresas de la UE u otros países disponen de una influencia privilegiada en la elaboración de políticas al margen del debate público?
• ¿Cuál es la relación entre cambio climático y políticas comerciales?
• ¿Por qué el modelo propuesto no beneficia a los consumidores?
• ¿Cuáles son los costes sociales, medioambientales y culturales de la carrera que persigue una mayor competitividad y la búsqueda del crecimiento económico? Desearíamos invitar a todas las fuerzas progresistas de Europa y del resto del mundo, a todos nuestros aliados que trabajan en redes de agricultores, trabajadores, consumidores, mujeres, medio ambiente, desarrollo y servicios públicos a unirse a nosotros para analizar la política comercial de la UE y el atentado que ésta representa contra la gran mayoría de personas y el medio ambiente. Desearíamos invitar a todas estas fuerzas a preparar un espacio que nos permita iniciar un debate paneuropeo para la primavera de 2007 y discutir cómo podemos colaborar para luchar contra esta agresiva agenda y promover alternativas que se fundamenten en los derechos humanos, la solidaridad y una actividad económica sostenible.
*** Si le interesa ponerse en contacto con la Red ‘Seattle to Brussels’ para trabajar sobre este tema, puede escribir a: astrickner@iatp.org
Más información es disponible aquí: http://www.s2bnetwork.org/page/trade
[1] Global Europe : Competing in the world, http://ec.europa.eu/trade/issues/sectoral/competitiveness/global_europe_en.htm
[2] Churchill Lecture, Ministerio Federal de Asuntos Exteriores, Berlín, 18 de septiembre de 2006
[3] http://ec.europa.eu/trade/issues/bilateral/countries/china/global_europe_china_en.htm [4] Corporate Power over EU Trade Policy: Good for business, bad for the world, Seattle to Brussels Network 2006, p. 38; http://www.s2bnetwork.org/download/Corporate_power_over_EU_Trade_policy
[5] ‘WWF Response to “EU Trading Partners” statement’, 9 de junio de 2006, Bruselas.
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UNA LLAMADA DE ALERTA A LA SOCIEDAD CIVIL Y A LOS SINDICATOS DE EUROPA Y DEL RESTO DEL MUNDO
1. Más allá de la OMC: las nuevas ambiciones de la política comercial de la UE El 4 de octubre de 2006, la Comisión Europea emitió una comunicación titulada Una Europa competitiva en una economía globalizada,[1] en la que se esboza la forma en que Bruselas buscará acuerdos bilaterales de libre comercio con importantes economías emergentes y, así, garantizar nuevos y provechosos mercados para las empresas europeas. La UE también pretende reforzar los derechos sobre la propiedad intelectual y reducir las barreras no arancelarias de sus socios comerciales, además de potenciar unas ‘reformas internas’, dentro de la propia Europa, aún más favorables al sector empresarial . El informe expone una agresiva estrategia de ‘competitividad externa’. En palabras del Comisario Europeo de Comercio, Peter Mandelson: “¿Qué queremos decir con aspectos externos de la competitividad? Queremos decir garantizar que las empresas europeas competitivas, respaldadas por las políticas internas adecuadas, deben poder ganar acceso a los mercados mundiales y operar en ellos con seguridad. Ésa es nuestra agenda”.[2] Puesto que la comunicación oficial del 4 de octubre está pensada para el consumo público, en ella se han diluido los temas más preocupantes. Para poder comprender las verdaderas prioridades e intenciones de la UE, es necesario consultar el borrador de dicho texto, preparado previamente por la Dirección General de Comercio Exterior de la Comisión (DG Trade). Aunque la Comisión mantuvo en secreto el documento, éste acabó filtrándose y se puede consultar, en inglés, en http://www.s2bnetwork.org/download/globaleurope_draft Las prioridades de la UE también aparecen en el anexo público a la comunicación oficial, que se puede consultar, también en inglés, en la página web de la Comisión: http://trade.ec.europa.eu/doclib/docs/2006/october/tradoc_130370.pdf La estrategia propuesta se reduce, fundamentalmente, a lo siguiente: si la UE desea mantener su competitividad en el mercado mundial, debe intensificar sus esfuerzos para crear oportunidades para sus empresas en el exterior, apuntando especialmente al entorno normativo en terceros países. Pero para construir empresas fuertes, la UE también debería crear un entorno más favorable a las empresas dentro de sus propias fronteras. La UE no sólo desea adoptar una postura más agresiva – o más ‘activa’, por utilizar sus términos – en las relaciones con sus socios comerciales. También desea iniciar varios procesos bilaterales y sugiere introducir nuevas medidas como consultar previamente con empresas europeas y extranjeras cuestiones relacionadas con la elaboración de nuevos reglamentos; acceso privado al arreglo de controversias para las empresas de la Unión; restringir el acceso a contratos de compras públicas en la UE a aquellos países que no correspondan con lo propio; y total paridad en las negociaciones bilaterales. Si la política comercial ya era un instrumento para introducir reformas en Europa a través de las negociaciones bilaterales y de la OMC, ahora también dictará directamente la reforma de la Unión. “Las dimensiones interna y externa de la competitividad están inextricablemente unidas”, señala la Dirección General de Comercio. Así, la agenda de la UE, tanto en su seno como en el exterior, debe consistir en acabar con todas las barreras que obstaculizan la actividad de las empresas y garantizar que todas las normativas dificulten el comercio el mínimo posible. A fin de impulsar la competitividad externa de la UE, la estrategia más importante parece pasar por eliminar el entorno normativo. Eso afectaría a las medidas sanitarias y fitosanitarias (MSF) y a las barreras técnicas al comercio (BTC), a las regulaciones sobre servicios y a las compras públicas, pero también a los regímenes de derechos de propiedad intelectual (DPI), inversiones y políticas sobre competencia de terceros países. Lo que se puede esperar es más competencia, más flexibilidad, más desregulación. Adiós al modelo social europeo; ha llegado el momento de que todos abracemos la globalización más descarnada.
Las prioridades de Mandelson
• Reducir las barreras no arancelarias para las exportaciones e inversiones de la UE: “Debemos analizar el entorno operativo en terceros países”, dice la Comisión, que pretende asegurarse de que las regulaciones no sean discriminatorias y sí lo menos restrictivas posible. • Aumentar el acceso a materias primas con miras a competir sobre una “base justa”. El principal objetivo en este sentido consiste en eliminar por completo los impuestos y otras restricciones sobre las exportaciones que los socios comerciales emplean para asegurarse sus materias primas para uso propio.
• Garantizar el abastecimiento de energía mediante la mejora del comercio en el sector energético de terceros países, con el principal interés de asegurar el suministro de gas y petróleo para Europa. Esto incluye también un mercado energético competitivo en toda la Unión.
• Fortalecer aún más la presencia de empresas de la UE en mercados emergentes a través de su establecimiento permanente en ellas, lo cual significa mayor liberalización de las inversiones. • Abrir mercados de compras públicas. Esto representaría un “enorme potencial sin explotar” para las empresas exportadoras de la UE, afirma la Comisión (10-25% del PNB de los países socios); sin embargo, las prácticas en esos países “dificultan” la participación “justa” de proveedores de la UE y les “cierran importantes oportunidades de exportación”.
• Mejorar la aplicación de mecanismos de defensa comercial (anti-dumping) por parte de terceros países, que amenazan con anular el acceso a los mercados obtenido por empresas de la UE.
• Aplicar los derechos de propiedad intelectual, incluidas denominaciones geográficas. Para la Comisión, ni los resultados más ‘provechosos’ de la actual Ronda de Doha de la OMC bastarán para satisfacer las aspiraciones de los grupos de cabildeo empresariales de la Unión. Una vez finalizada la ronda de negociaciones, todas las cuestiones mencionadas se deben volver a poner sobre la mesa. Sin embargo, puesto que hay dudas sobre la disposición de los miembros de la OMC a asumir tal agenda, es necesario desarrollar un nuevo programa de ambiciosas negociaciones bilaterales. Una nueva generación de acuerdos bilaterales Ese programa empieza por identificar los criterios para seleccionar a los países destinatarios. Los principales criterios son: potencial de mercado (las dimensiones del mercado y sus perspectivas de crecimiento y beneficios), el nivel de protección contra los intereses de exportación de la UE, y el número de acuerdos bilaterales que esos países ya han suscrito con otros socios comerciales (y que establecen unas relaciones privilegiadas que dejan fuera a la UE y un régimen normativo común que no es compatible con el de la UE). Estos factores van seguidos por: acceso a recursos; el equilibrio entre intereses ofensivos y defensivos; y el efecto del sistema multilateral. Siguiendo este patrón, la Comisión considera que la ASEAN, Corea del Sur y el Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay, Venezuela) son objetivos prioritarios, junto con India, Rusia y el Consejo de Cooperación del Golfo. La UE ya ha iniciado conversaciones para establecer un tratado de libre comercio (TLC) con el Consejo de Cooperación del Golfo, integrado por seis países de la Península Arábiga en torno a Arabia Saudí. También se van a reanudar las negociaciones para acordar un TLC con el Mercosur, suspendidas desde 2005 por una serie de desacuerdos en materia de agricultura, bienes industriales y servicios. Bruselas y Nueva Delhi también están estudiando la posibilidad de mantener conversaciones sobre un TLC. Y en lo que respecta a China, a pesar de su enorme y creciente mercado, la UE aún no ha propuesto un TLC. China es considerada, a la vez, como una amenaza, una oportunidad y un posible socio global, y la UE reelaboró su política de comercio e inversiones con China en una comunicación publicada el 24 de octubre de 2006.[3]
Con estos nuevos tratados bilaterales se busca:
• Garantizar acceso a los mercados para prácticamente todo el comercio de bienes y servicios, buscando una total paridad con lo que otros países han obtenido en sus acuerdos bilaterales.
• Abordar las barreras no arancelarias y apuntar a la convergencia normativa. Además de las cuestiones habituales sobre MSF, BTC y DPI, la Dirección General de Comercio desea abrir una nueva frontera, pues no sólo ve barreras en ciertas medidas, sino también en la forma en que éstas se introducen “sin la suficiente consulta”. Por tanto, se necesita disciplina, como “mecanismos para evitar controversias”. Esto va en la misma dirección que los “compromisos de consulta previa” que los Estados Unidos están buscando en sus acuerdos bilaterales. En el caso estadounidense, cuando los países desean modificar sus normas y ello afecta al comercio, deben invitar a sus socios a participar en los procesos de decisión. La UE pide “consultas, procedimientos de alerta temprana, intercambio de información y la posibilidad de presentar comentarios”. La Comisión también propone una supervisión y aplicación legal más firmes, y un mecanismo de solución de controversias que sea accesible a la industria.
• Incluir nuevas disposiciones sobre inversiones, DPI y competencia.
• Abrir mercados de compra pública. Dado que el mercado de compra pública en la UE ya está bastante abierto, la Comisión está estudiando la posibilidad de reducir el acceso a aquellos países que no correspondan con lo propio, e intentar así que negocien acuerdos en esta materia. La Comisión también sugiere que se adopte un mecanismo de verificación para asegurarse de que sus socios comerciales compartan el mismo nivel de ambición antes de iniciar las negociaciones, y evitar el riesgo de que éstas queden bloqueadas por la diferencia de expectativas entre las partes. Ese mecanismo se está aplicando – o ya se ha aplicado – con India, la ASEAN y Corea del Sur. La dimensión europea de la estrategia de comercio exterior Para respaldar la competitividad externa y servir mejor a los intereses económicos y comerciales de la UE, se deben tener en cuenta consideraciones exteriores al adoptar políticas internas clave. Culminar el mercado único y aumentar la competencia interna es fundamental en este sentido, pero el principal acento vuelve a recaer sobre el marco normativo. Las normas y prácticas internas se deberían hacer más coherentes con las normas y prácticas de los socios comerciales de la Unión, y menos restrictivas al comercio. La dimensión externa se debe tener en cuenta en las primeras fases del proceso de toma de decisiones para minimizar las fricciones normativas con los socios comerciales. “La cooperación normativa internacional es la herramienta adecuada”, opina la Comisión, “pues ayuda a elegir el sistema menos restrictivo al comercio, minimizar el coste de las normativas para el comercio interior y ‘anticipar’ la resolución de controversias (...) Un buen ejemplo ha sido el proceso de consulta para la Directiva REACH, en la que se hizo oír la voz de la industria extracomunitaria (...) Deberíamos estar preparados para mejorar nuestro nivel de transparencia, de información previa, de oportunidades para presentar comentarios”. Mientras que la Comisión se refiere a la Directiva REACH como un ejemplo positivo, las ONG consideran, muy al contrario, que ésta demuestra cómo las actividades de cabildeo de la industria química han minado una legislación que fue concebida para proteger a las personas y al medio ambiente.[4] Fueron los grupos de presión de la industria europea los que exigieron que empresas no europeas también intervinieran. Curiosamente, el Parlamento Europeo concluyó que los costes correrían principalmente a cargo de grandes multinacionales que sólo exportan algunos productos químicos a granel.[5] Pero, evidentemente, la presión de la gigantesca industria no es suficiente para la Comisión y, en el futuro, invitará a otros intereses empresariales extracomunitarios a participar en el proceso de toma de decisiones. La Comisión desea ser más transparente (ante las empresas extranjeras, no ante su propia sociedad civil) y desea escuchar las quejas de empresas extranjeras antes de tomar decisiones que “afectan al mercado”; decisiones sobre cuestiones como el medio ambiente, la salud o normativas sociales. Con esto, la UE será aún más antidemocrática. Finalmente, la Comisión desea equipar a las personas para el cambio. La Comisión es consciente de que, si desea acuerdos ambiciosos que sirvan a los intereses empresariales de la UE, tendrá que ofrecer algo a cambio. Por eso, está dispuesta a abrir sectores sensibles de la economía europea, aunque admite que esto traerá consigo “transformaciones perjudiciales para parte de la UE”. Por lo tanto, la Comisión abrirá la UE, pero buscando períodos de transición, salvaguardias, etc. Promete preparar a algunas personas para estos cambios, con políticas que promuevan la educación y un mercado laboral activo a través del denominado Fondo de Ajuste a la Globalización. Para aquellos que no encuentren trabajo, no se desarrolla ninguna política, aunque hay un creciente número de economistas que empieza a preocuparse por el aumento del desempleo, los trabajadores pobres y la falta de distribución de la riqueza. Para los consumidores, la Comisión promete medidas para que los efectos positivos de la apertura comercial y la reducción de los precios derivada de la disminución de los aranceles “no sean capturados por intereses específicos”.
2. ‘Una Europa competitiva’: una peligrosa agenda empresarial La visión de Mandelson de esa ‘Europa competitiva’ va en dos direcciones: una se dirige al exterior, hacia las relaciones de la UE con otros países y, la otra, al interior, hacia el tipo de Europa que deseamos crear. La política que mira al exterior marca un nuevo principio para las relaciones de la UE con otros países y se caracteriza por su impúdico énfasis en el propio interés. Se acabaron ya los discursos sobre la justicia del comercio o sobre una globalización que también beneficie a los países más pobres del mundo. En lugar de ello, Mandelson se limita a prometer “un mayor acento en la apertura de los mercados, y reglas más fuertes en nuevos escenarios comerciales de importancia económica para nosotros”. En la práctica, esto significa impulsar una nueva generación de acuerdos comerciales con países en desarrollo como Brasil, China, India y Corea, es decir, precisamente aquellos mercados que el comercio europeo necesita conquistar para prosperar. La contraseña de Mandelson en este sentido es “papel activo” – recurrir a negociaciones bilaterales para obligar a abrir nuevos mercados – y el objetivo declarado es otorgar a las empresas de la Unión el derecho a explotar estas nuevas oportunidades y los recursos naturales del mundo en desarrollo. El acceso a los servicios y a los mercados industriales y de compra pública en economías emergentes es el elemento central de esta nueva visión, a pesar de los problemas que se sabe que éste provoca a las propias iniciativas de desarrollo de países más pobres y la consiguiente pobreza cuando las empresas locales se desmoronan a causa de una competencia injusta. Puede que la reminiscencia más evidente de la época colonial sea la demanda de acceso abierto a los recursos naturales. Mandelson ha hecho caso de las exigencias de los grupos de presión empresariales de Bruselas convirtiendo el acceso europeo a los recursos de países en desarrollo en una “alta prioridad” y prometiendo oponerse a cualquier intento por parte de dichos países a defender sus recursos para uso propio. Este interés se extiende también a los recursos energéticos, y Mandelson reivindica una “política coherente” para garantizar el acceso de Europa a las reservas de gas y petróleo del planeta. Además, un nuevo conjunto de acuerdos de inversión permitirá a las multinacionales iniciar su producción en economías con una fuerza de trabajo barata y libre de regulaciones o condiciones que podrían hacer mella en sus márgenes de beneficio. Al mismo tiempo, unas nuevas reglas sobre la propiedad intelectual garantizarán que las empresas locales no puedan copiar los diseños y la tecnología que podrían emplear para sus propios fines de desarrollo. El primer aspecto destacable es que esta visión es fruto del fracaso. La UE ha intentado una y otra vez imponer este modelo a través de las negociaciones multilaterales de la OMC y fue la fuerza impulsora del inicio de la Ronda de Doha en 2001. Sin embargo, desde entonces, la UE ha visto cómo sus mejores esfuerzos caían en saco roto. Las tentativas de la UE para introducir un acuerdo multilateral sobre inversiones fracasó primero en la OCDE y, después, en la Conferencia Ministerial de la OMC en Cancún, en 2003. La idea de poner en marcha negociaciones sobre compras públicas también naufragó en Cancún, mientras que los intentos por abrir mercados de servicios extranjeros para las empresas europeas han dado unos frutos mucho menos jugosos de lo esperado. La propuesta para prohibir los impuestos sobre las exportaciones, que limitan el acceso de las empresas a los recursos naturales de los países en desarrollo, ni siquiera ha entrado en la agenda de negociación. Y ahora los últimos vestigios del sueño de Doha de la UE son sólo ruinas: las conversaciones se han suspendido y no hay visos de que se vayan a reanudar en el futuro más inmediato. ¿Por qué la visión de Mandelson ha fracasado tan estrepitosamente? Hay dos motivos principales para ello: uno externo y otro interno. El primer motivo es que los países en desarrollo ya no están dispuestos a doblegarse a las ambiciones neocoloniales de la comunidad empresarial europea. Países como Brasil, China e India han dejado claro que no se van a dejar manipular en negociaciones comerciales, e incluso antiguas colonias africanas se están negando a acatar sin rechistar los Acuerdos de Asociación Económica con la UE. El otro frente de resistencia ha sido el interno, y ahí es donde se viene abajo el segundo gran elemento de la visión de Mandelson. Los intentos del comisario por ganar mayor acceso a los mercados para las empresas de la Unión a través de las negociaciones de la OMC se han visto frustrados por la oposición europea al modelo neoliberal. Dicho en otras palabras: la UE no ha sido capaz de ofrecer a sus socios comerciales los mercados abiertos que Mandelson desearía crear internamente y, por lo tanto, no ha podido arrancar a esos socios comerciales las nuevas oportunidades comerciales exigidas por las empresas europeas externamente. De forma que es en el frente interno donde Mandelson desea redoblar sus esfuerzos y donde se hace patente la verdadera amenaza que el comisario plantea. Hay que vencer a todos esos grupos europeos que se oponen al modelo de libre mercado por motivos sociales, medioambientales o de desarrollo poniendo un nuevo acento sobre la “competitividad”, la palabra preferida por la UE para referirse a la agenda neoliberal. Cualquiera que se preocupe por la sostenibilidad agrícola, los derechos laborales, el cambio climático o el modelo social europeo se interpone en el camino de Mandelson. Los defensores de tales intereses ponen en riesgo la capacidad de la UE para competir con Japón y los Estados Unidos hoy, o con India y China mañana. El ejemplo más manifiesto de cómo afectará todo esto a Europa se encuentra en los planes de Mandelson para diluir las normas y reglamentos de la Unión. El apartado de de desregulación es uno de los puntos clave de la agenda de Mandelson para Europa, algo a lo que se alude con el eufemismo “un enfoque abierto y flexible para establecer nuestras reglas”. Esta fijación por minimizar todo obstáculo al comercio, incluso a expensas de la salud pública, los derechos laborales o el medio ambiente domina la visión de Mandelson y constituye la amenaza más inmediata para todos los habitantes de la UE. Mandelson ha expresado en sus últimos discursos lo que no dice en sus escritos: que este ataque contra el modelo europeo se alcanzará a través de la “convergencia normativa” con los Estados Unidos. En lugar del modelo europeo de bienestar, fruto de largas décadas de presión pública y campañas muy activas, Mandelson nos ofrece un futuro remodelado según el patrón estadounidense, donde los intereses empresariales tienen preferencia y los intereses de las personas no tienen cabida alguna. ¿Y el motivo? “Cuanto mayor sea la coherencia en materia de normas y prácticas con nuestros principales socios”, dice el credo, “mejor para las empresas europeas”.
3. Desafíos para la sociedad civil y los sindicatos en Europa Los intereses que subyacen a la nueva estrategia de la ‘Europa competitiva’ de la Comisión están claros. Hasta ahora, se utilizaba un lenguaje que parecía promover el desarrollo para ocultar una agresiva agenda proempresarial. Ahora, la UE ha revelado por primera vez cómo las directivas y los proyectos internos desarrollados por la Comisión y apoyados por el Consejo de Ministros están directamente vinculados con los objetivos externos de la Comisión y viceversa. Hasta la fecha, la política comercial de la UE no ha estado entre las principales prioridades de la agenda de la mayoría de movimientos, sindicatos y ONG de Europa. Debido a la multitud de problemas existentes en los ámbitos nacional y europeo – como la ofensiva de la Directiva Bolkestein para crear un único mercado interno de servicios, el proceso del tratado constitucional y la creciente precariedad de los empleos –, la mayoría de los grupos mencionados se ha centrado en otras cuestiones. Sin embargo, ahora muchos grupos de la sociedad civil europea desean entablar una discusión y un diálogo para comprender las repercusiones de las políticas propuestas por Mandelson. Entre estos sectores, se encuentran movimientos sociales, sindicatos y grupos que trabajan sobre cuestiones como la agricultura, los derechos laborales, los intereses de los consumidores, el desarrollo, el medio ambiente, la mujer, la responsabilidad empresarial, el cambio climático, las migraciones, la guerra, etc. La política comercial de la UE debe dejar de ser un tema que sólo aborden unos pocos grupos desde el punto de vista del desarrollo o el medio ambiente. Se debe entender en el contexto del implacable avance de la agenda neoliberal de la UE, no sólo en países extracomunitarios, sino también dentro de las fronteras de la Unión.
Las cuestiones que debemos empezar a analizar son las siguientes:
• ¿Comprendemos el pleno alcance de las políticas propuestas?
• ¿Qué impactos tendrá una mayor liberalización sobre la cantidad y la calidad de los empleos, no sólo en los países en desarrollo, sino también en Europa?
• ¿Cuál es la relación entre el aumento de los flujos migratorios y las políticas comerciales?
• ¿Qué modelo de gobernanza se está fomentando cuando las grandes empresas de la UE u otros países disponen de una influencia privilegiada en la elaboración de políticas al margen del debate público?
• ¿Cuál es la relación entre cambio climático y políticas comerciales?
• ¿Por qué el modelo propuesto no beneficia a los consumidores?
• ¿Cuáles son los costes sociales, medioambientales y culturales de la carrera que persigue una mayor competitividad y la búsqueda del crecimiento económico? Desearíamos invitar a todas las fuerzas progresistas de Europa y del resto del mundo, a todos nuestros aliados que trabajan en redes de agricultores, trabajadores, consumidores, mujeres, medio ambiente, desarrollo y servicios públicos a unirse a nosotros para analizar la política comercial de la UE y el atentado que ésta representa contra la gran mayoría de personas y el medio ambiente. Desearíamos invitar a todas estas fuerzas a preparar un espacio que nos permita iniciar un debate paneuropeo para la primavera de 2007 y discutir cómo podemos colaborar para luchar contra esta agresiva agenda y promover alternativas que se fundamenten en los derechos humanos, la solidaridad y una actividad económica sostenible.
*** Si le interesa ponerse en contacto con la Red ‘Seattle to Brussels’ para trabajar sobre este tema, puede escribir a: astrickner@iatp.org
Más información es disponible aquí: http://www.s2bnetwork.org/page/trade
[1] Global Europe : Competing in the world, http://ec.europa.eu/trade/issues/sectoral/competitiveness/global_europe_en.htm
[2] Churchill Lecture, Ministerio Federal de Asuntos Exteriores, Berlín, 18 de septiembre de 2006
[3] http://ec.europa.eu/trade/issues/bilateral/countries/china/global_europe_china_en.htm [4] Corporate Power over EU Trade Policy: Good for business, bad for the world, Seattle to Brussels Network 2006, p. 38; http://www.s2bnetwork.org/download/Corporate_power_over_EU_Trade_policy
[5] ‘WWF Response to “EU Trading Partners” statement’, 9 de junio de 2006, Bruselas.
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lunes, 26 de marzo de 2007
Hacia una refundación democrática de la Unión Europea

Diez principios de Attac para un Tratado democrático.
En 2005, los Attacs de Europa emprendieron un proceso común de reflexión y debate sobre los temas europeos. La presente Declaración se inscribe dentro de esta dinámica. DESCARGAR DECLARACIÓN
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Manifiesto ATTAC Francia

MANIFIESTO ALTERMUNDISTA
Construir un mundo solidario, ecológico y democrático
ATTAC-Francia
PORQUE ATTAC SE DIRIGE A USTEDES
Con el Manifiesto Altermundista, Attac se dirige a los ciudadanos y a las ciudadanas, que serán llamados a votar en las elecciones de la próxima primavera, proponiendo medidas alternativas para Francia, para Europa y para todo el mundo a corto y medio plazo. Este Manifiesto tiende a estimular el debate público y a centrarse en lo esencial, tanto para esta ocasión como para después de las elecciones. Todo hace pensar que no será esta la característica primordial de los programas de los candidatos. Solamente si se abren camino en el runrún de las campañas, en su mayor parte calibradas milimétricamente por las agencias de comunicación, los ciudadanos y ciudadanas podrán desplazar el cursor político hacia respuestas para los verdaderos desafíos, fuera de las posturas mediáticas.
Nuestra asociación no presentará ni apoyará a ningún candidato o candidata: no es un partido político, sino un movimiento de educación popular orientado hacia la acción y absolutamente involucrado en la vida ciudadana. Es así como nos dirigimos a los ciudadanos y las ciudadanas. Desde su creación en 1998, Attac ha identificado las políticas neoliberales aplicadas en todo el mundo y especialmente en Europa y en Francia (cualesquiera fueren los gobiernos) como la causa principal del aumento de las desigualdades, el disloque de las sociedades por la desocupación y la precariedad, de la inseguridad social, de la proliferación de los conflictos bélicos y de la violencia ciega, del ascenso de la extrema derecha racista y xenófoba, así como la aceleración del saqueo del medio ambiente.
En el 2005, por su trabajo de análisis y de explicación y por su movilización en el terreno Attac jugó un papel determinante en la victoria histórica del “No” al manifiesto neoliberal que significaba la Constitución europea. Aun cuando algunos intentan borrarlo de la memoria nacional, el potencial esperanzado de ese “No” está siempre presente. Somos individual y colectivamente sus depositarios. Pero una ruptura con las políticas neoliberales no se reduce a consideraciones electorales francesas o de otros países. Es un imperativo de la civilización si queremos dejarles a las generaciones futuras un planeta todavía habitable y en paz en el cual la idea de democracia tenga sentido.
PARA ESTABLECER LOS FUNDAMENTOS DE OTRO ORDEN INTERNACIONAL
DERRIBAR LOS SIETE PILARES DEL NEOLIBERALISMO
Desde comienzos de los 80 hemos entrado en una nueva era del capitalismo: la del neoliberalismo, es decir del proyecto de supresión sistemática de toda clase de límites, políticos, sociales, ecológicos a las actividades del capital. Sus métodos son bien conocidos: mercantilización generalizada, libertad de acción de patrones e inversores, ampliación a la totalidad del planeta del carácter de terreno de caza de las empresas transnacionales.
Sus objetivos son igualmente identificables; dar cada vez más peso en la relación de fuerzas, ya muy desigual de los asalariados, con los dueños del capital. El neoliberalismo se nutre al mismo tiempo que las engendra, de profundas desigualdades entre las categorías sociales, entre países, entre hombres y mujeres, siendo, como es sabido, los bajos salarios mayoritariamente femeninos. De tal modo que las mujeres campesinas, responsables en gran parte de la agricultura de subsistencia en los países del sur, se ven expulsadas por el avance de una agricultura productivista, orientada hacia la exportación y devastadora de suelos y ambiente.
La puesta en marcha del proyecto neoliberal se apoya en una disciplina suplementaria impuesta a los trabajadores mediante la presión sobre su poder de compra, por el desmantelamiento de la protección social y como corolario por la distribución desvergonzada de ingresos exorbitantes a los más favorecidos: altos funcionarios, gerentes, accionistas y acreedores. Se ha instalado una nueva jerarquía en el sistema productivo entre los grandes grupos y las subcontratistas y las fragilizadas pequeñas y medianas empresas (PYMES). La cascada de quienes dan las órdenes ha diluido la responsabilidad social y ecológica de las grandes empresas. Si bien la extensión internacional de sus campos de acción es un proceso anterior al neoliberalismo, este le ha impreso una renovada violencia. En materia agrícola la imposición del productivismo y la introducción de especies genéticamente modificadas arruinan la agricultura campesina, destruyen el ambiente y atentan contra biodiversidad.
Este nuevo orden social mundial es inseparable del endurecimiento de las relaciones de fuerzas entre los países más ricos como a la cabeza EEUU y los países pobres a menudo muy endeudados. Los EEUU chupan ampliamente los ahorros de los otros países y los invierten en su territorio en donde pueden lograr considerables réditos. Europa aspira a compartir este privilegio predador, pero lo logra menos eficazmente. Los países llamados “emergentes” como la China y la India están entrando en esta nueva economía mundial, mal vendiendo su mano de obra y exacerbando de este modo la competencia con los demás asalariados. Estos últimos sometidos al chantaje del empleo se encuentran entre la espada y la pared para preservar sus conquistas sociales obtenidas luego de decenios de arduas luchas. En lugar de constituir una protección contra esta espiral descendente, la Unión europea contribuye a acelerarla.
Por otra parte, la deuda contraída por muchos de los estados llamados del “Tercer Mundo” se ha convertido en una carga insoportable debido a la enorme subida de las tasas de interés impuestas, a partir de 1979, por los EEUU. Ese endeudamiento es usado como una palanca para hacerlos pasar por las horcas caudinas del orden neoliberal por intermedio del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.
ATTAC ha identificado siete pilares ya no de la sabiduría sino del neoliberalismo. Son siete pilares que debemos derrumbar para poder construir un mundo democrático, solidario y ecológico.
I Una mundialización solidaria contra el libre comercio y la libre circulación de capitales
El libre comercio consiste en la apertura de todas las fronteras comerciales mediante la supresión gradual de los derechos de aduana, los obstáculos no tarifarios y las limitaciones cuantitativas sobre todos los intercambios de bienes y de servicios independientemente de toda consideración social, ecológica y de los derechos humanos. La libre circulación de capitales es la flexibilidad total otorgada a sus dueños para ubicarlos o invertirlos en los países de su elección, especialmente en paraísos fiscales. La producción se realizará allí donde la actividad laboral cueste menos, allí donde las normas ambientales y fiscales sean más laxas y allí donde reine el orden. La absoluta movilidad de los capitales conduce a la puesta en marcha de la competencia directa entre los trabajadores y los sistemas sociales de los países centrales del capitalismo con los de la periferia para el mayor provecho de los intereses financieros.
La libre circulación de los capitales y el libre comercio integral son los dos aspectos indisociables del proceso de mercantilización que afecta progresivamente a todas las actividades humanas, fuera de todo control democrático. La corrosión de las soberanías populares, - ejercidas en el marco nacional o supranacional – no ha caído del cielo: es el producto de las decisiones – a veces voluntarias, a veces impuestas – de gobiernos teóricamente soberanos. La Unión europea representa un caso ejemplar de esta mezcla de renuncias gubernamentales y de la aplicación deliberada por los mismos de los dogmas del neoliberalismo.
La Comisión europea ha impulsado la adopción y la puesta en marcha de cuatro grandes orientaciones políticas:
- en el seno de la UE la liberalización y la puesta en competencia, sin la armonización fiscal o social de los sistemas nacionales
- dentro de sus fronteras, la incorporación de nuevos estados miembros, pero sin aceptar el necesario esfuerzo financiero de solidaridad, imponiendo a los candidatos verdaderos programas de ajuste estructural que reducen los dispositivos de protección social y favorecen el dumping social
- con los países del Tercer mundo, especialmente con los que conforman la cuenca del Mediterráneo, la firma de tratados de libre comercio, desiguales por naturaleza mientras que los acuerdos de Schengen cierran herméticamente el acceso a la inmigración a la UE de esos mismos países
- con los EEUU, el establecimiento de una zona de Libre Comercio en el horizonte del 2010, concebida como un gigantesco instrumento de liberalización en el marco de la Asociación Económica Transatlántica (PET).
La Organización Mundial de Comercio (OMC) encargada de regular el comercio internacional se rige por dos grandes principios. El primero con un nombre extraño heredado del pasado: la cláusula de “la nación más favorecida”. Esto significa que si un país acuerda una ventaja a otro, por ejemplo la reducción de derechos aduaneros a la importación de algunos productos de este socio comercial, debe otorgar las mismas ventajas a los demás países de la OMC, puesto que los países deben hallarse en igualdad de condiciones en términos de competitividad. El segundo principio es el “trato nacional”. Esto implica que en un país dado, los inversores extranjeros serán tratados como inversores nacionales.
Frente a esto el objetivo actual es que los pueblos puedan ejercer su soberanía, es decir decidir realmente en qué tipo de sociedad quieren vivir, las políticas que quieren instrumentar y las instituciones que quieren crear. Es necesario reconstruir un nuevo orden mundial sobre la base de principios totalmente renovados. Este nuevo orden debe fundarse en principios de solidaridad y de cooperación selectiva, en función de las situaciones y de las necesidades de unos y otros . Por tal motivo la OMC debería depender de la ONU y respetar los derechos sociales, ecológicos y políticos fijados por su Carta.
En este marco sería posible firmar acuerdos entre ciertos países, no generalizables, tendientes a establecer una verdadera cooperación, la satisfacción de las necesidades y la reparación de los desgastes sociales y ecológicos de las políticas anteriores, así como a una más justa distribución de la riqueza. Del mismo modo la construcción europea debe reorientarse sobre la base de nuevos principios que permitan a los pueblos europeos poner el interés general en primer lugar. Renunciar al libre comercio no significa inclinarse hacia un proteccionismo timorato, sino organizarlo según lógicas solidarias y selectivas.
MEDIDAS
En el plano mundial
1 Reforma profunda de la Organización Mundial de Comercio (OMC), a través de la modificación de sus objetivos y de sus principios de funcionamiento y su incorporación al sistema, también a reformar, de las Naciones Unidas.
2 Denuncia de los Tratados de Libre Comercio
3 Reemplazo del principio de liberalización general de los intercambios comerciales mediante una apertura exterior selectiva y negociada, destinada a favorecer las producciones locales y a proteger los sectores prioritarios (por ejemplo la agricultura y los bienes culturales) y a promover objetivos sociales y ambientales.
4 Búsqueda bilateral o multilateral de acuerdos comerciales y relacionados con las inversiones y la protección de la propiedad intelectual según principios solidarios con los países menos desarrollados, de preservación y creación de empleos locales y protección del ambiente, de los recursos y del saber.
5 Reforma profunda del FMI y del Banco Mundial orientada a modificar sus prácticas y orientaciones, así como su funcionamiento, instaurando principalmente una representación equilibrada de los diferentes países. Incorporación de ambas instituciones al sistema de las Naciones Unidas.
6 Retiro de Francia de la Organización de Cooperación y de desarrollo económico (OCDE), verdadera centro de estudios y comisario político del ultraliberalismo a nivel mundial. En su defecto suspender el aporte anual ( 20,5 millones de € de 2006)
7 Otorgar a la Organización Internacional del Trabajo (OIT) el poder de sancionar a los países que no cumplan con las convenciones que han firmado y ratificado.
8 Establecer tantas veces fuere necesario un control de cambios (y por lo tanto sobre la circulación de capitales) combinado con el establecimiento de impuestos a los movimientos de capital. Prohibición de la existencia de flujos financieros con los paraísos fiscales.
9 Puesta en marcha de impuestos a las transacciones de cambio (tipo Tobin y Spahn) y también sobre los mercados accionarios, obligaciones y productos derivados. Impuesto unitario sobre los beneficios y ecotasas internacionales. Una gran parte de esa recaudación debería estar dedicada a la solidaridad internacional: salud, educación, acceso al agua y a la vivienda.
10 Anulación de la deuda pública de los países en desarrollo que constituye una de las más poderosas palancas para imponer la disciplina neoliberal a los países dominados.
11 Reconocimiento del derecho de los países del sur de proteger sus industrias nacientes mediante adecuados derechos aduaneros.
12 Supresión de las subvenciones de la UE a las exportaciones, en primer lugar hacia los países del sur y reconocimiento del derecho de esos países como de todos los demás a la seguridad y a la soberanía alimentarias mediante la protección frente a las importaciones.
13 Redacción de un estatuto mundial para los bienes comunes de ahora en adelante declarados inalienables: agua, clima, energía, recursos no renovables, seres vivos, semillas, conocimientos; aliento de las “asociaciones público-público” internacionales para la administración de esos bienes comunes.
14 Políticas públicas a favor de iniciativas de economía solidaria, especialmente aquellas que favorecen la relocalización de actividades económicas, complementadas con servicios públicos de cercanías; promoción del comercio justo tanto en el área de la alimentación como para el conjunto de bienes y de servicios de consumo.
15 Puesta en marcha de una política de “precios verdad” teniendo en cuenta los costos sociales y ambientales reales; construcción de indicadores para medir las “externalidades”, ignoradas por la lógica de los mercados.
16 Aplicación de las convenciones internacionales sobre la represión a los seres humanos y a la explotación de la prostitución (especialmente la Convención de 1949) y promoción de estas convenciones entre los estados no signatarios. Fortalecimiento de los organismos de control y de cooperación internacional para luchar contra la globalización de la prostitución, contra los matrimonios forzados, las mutilaciones sexuales y toda violencia contra la mujer.
17 Iniciativa europea a favor de una nueva generación de tratados bilaterales cimentados en principios de solidaridad, cohesión social y respeto al ambiente.
18 Establecimiento de controles democráticos del Gobierno y del Parlamento europeo sobre el Banco Central europeo ( BCE).
19 Abandono del tratado de estabilidad en beneficio de reglamentaciones más suaves conformadas en función de la coyuntura económica y creación de impuestos europeos para aumentar el presupuesto de la UE.
20 Aumento sustancial del presupuesto de la UE destinado a :
- fondos estructurales que beneficien especialmente a los doce nuevos miembros
- al financiamiento de los procesos de convergencia social
- a la investigación y a los proyectos de infraestructura europeos
- a la prevención y a la recuperación de los daños ecológicos
21 Abrogación de la directiva sobre Servicios (ex Bolkestein) y nuevo mandato al comisionado europeo encargado del comercio para oponerse al Acuerdo General de Comercio y Servicios (AGCS ) de la OMC.
22 Subordinación a toda nueva ampliación de la UE el aumento correspondiente a los fondos estructurales.
23 Eliminación generalizada del secreto bancario en toda la UE y en los demás países europeos con los que se han firmado acuerdos de libre comercio.
24 Prohibición de flujos financieros entre la UE y los paraísos fiscales
25 Armonización de la fiscalidad de las empresas de la UE.
26 Puesta en marcha por la UE de impuestos globales sobre las operaciones financieras (por lo tanto un impuesto a la Bolsa) como también ecotasas para nutrir el presupuesto comunitario.
27 Anulación de la deuda pública de los países en desarrollo por parte de los estados miembros de la UE
28 Acción conjunta de los estados miembros que ocupan un sillón en los consejos de Administración del FMI y del Banco Mundial para imponer normas financieras compatibles con la estabiidad económica de los países “beneficiarios” de ayudas y fijación de objetivos ecológicos y sociales.
II Un planeta perdurable, porque la naturaleza no es una reserva inagotable ni un depósito de basura
Para los neoliberales, la naturaleza es un stock que se puede explotar sin límites y un lugar de descarga pública en el que se arroja todo lo inútil. Una reserva de recursos y un sumidero. La crisis ecológica se manifiesta de diversas maneras: agotamiento de los recursos no renovables, desregulación climática, acumulación de deshechos tóxicos, amenazas de pandemias, capas freáticas contaminadas, reducción de la biodiversidad biológica. Las políticas neoliberales han tenido por efecto acelerar la degradación del ecosistema debido a la proliferación de los transportes de mercancías contaminantes y la deforestación masiva.
Han generalizado la apropiación del saber mediante los derechos de propiedad intelectual y del patentamiento de los seres vivos y han organizado por medio de algunas firmas tradicionales la apropiación de los bienes comunes mundiales – como el agua, las semillas – vueltos inaccesibles para los más pobres.
Los países más desprotegidos son los que pagan el costo más alto: por un lado el acaparamiento de los recursos naturales y de la diversidad por las multinacionales del Norte y por el otro la admisión de deshechos contaminantes y peligrosos y la sobre exposición a los cambios climáticos.
Las catástrofes ecológicas son el resultado de la elección productivista y de la prioridad otorgada a las ganancias en la orientación económica. Como constituyen una amenaza a la permanencia de la vida humana sobre el planeta, la conciencia de que habitamos un mundo “finito” agotable, debe orientar las elecciones colectivas. No existen remedios milagrosos, el agotamiento de las energías no renovables no estaría compensado, por ejemplo, por la transformación de las tierras cultivables y su uso para la supervivencia de los países del sur en fábricas de producción de agrocombustibles bajo forma de plantaciones de monocultivos a gran escala. El desastre ecológico no se exporta. Es inaceptable que para eludir obligaciones en materia del derecho a contaminar en el marco del protocolo de Kioto, los países más avanzados financien mediante “asociaciones público-privadas” “pozos de carbón” en los países del sur transformándolos en países receptores de carbono emitido en países lejanos, luego de haber acumulado otros desperdicios. La ilusión de un crecimiento económico infinito, fundamentado en la lógica de la acumulación de capital, se esta hundiendo.
Es un modelo de desarrollo totalmente nuevo fundado en el reconocimiento de los bienes comunes y en la necesidad de encarar la economía de energía, que urgentemente debe ser promovida en todo el planeta, con una justa distribución de los compromisos entre el Norte y el Sur, integrando la deuda ecológica que el Norte ha contraído con el Sur. Es el contenido mismo de la riqueza y de la producción lo que debe ser redefinido con el objeto de conciliar, por una parte el equilibrio ecológico y por otra un vasto conjunto de derechos como al empleo, a la protección social y a la educación, a la salud y a un ambiente sano. Por lo tanto debe dársele un nuevo sentido al trabajo y al consumo, asociado a una distribución más justa de lo producido. Se trata ciertamente de un desafío de la civilización.
MEDIDAS
29 Creación de una organización mundial del ambiente en el marco de las Naciones Unidas.
30 Reconocimiento y reparación de la deuda ecológica de los países más desarrollados y del pillaje de los recursos de los países dominados.
31 Prohibición de la patente de los seres vivos y abrogación de la directiva europea 98-44 CE que lo autoriza.
32 Tomar en cuenta los riesgos ambientales en las políticas de salud pública. Obligación de investigar los riesgos y la ampliación al conjunto de los productos químicos del reglamento europeo REACH ( Registro, evaluación y autorización de sustancias químicas) con el objeto de responsabilizar a las empresas químicas europeas de la toxicidad de las sustancias que producen y comercializan. Creación de una legislación internacional sobre la toxicidad de los productos.
33 Creación de un programa mundial de lucha contra la pandemia del sida y las enfermedades tropicales. Este programa administrado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) sería financiado por un impuesto específico a las industrias farmacéuticas.
34 Aplicación del Protocolo de Cartagena, que permite prohibir la importación de semillas y de animales transgénicos y mantener organismos genéticamente modificados (OGM) en medios absolutamente aislados para aplicaciones de investigación básica o para usos médicos; aplicación de la Convención sobre Diversidad biológica (1992), aplicación de la Convención de Bâle (1993) sobre los movimientos transfronterizos y la eliminación de deshechos.
35 Aplicación de un impuesto a los transportes teniendo en cuenta sus costos ecológicos “externalizados”. Para la industria, fiscalización impositiva diferenciada sobre los productos en función de sus características y de las economías que realicen: energía, embalajes, calidad y duración de vida.
36 Puesta en marcha de un programa de desarrollo de energías renovables que tenga por objetivos: la disminución del consumo energético y la creación de nuevos empleos; drásticas economías en el transporte y en el hábitat. Iniciativa internacional de la UE para de aquí al 2050 dividir por 4 el consumo de energías fósiles en los países desarrollados y por 10 las emisiones de gas de efecto invernadero. Financiación de un programa de reducción del transporte vial.
III Intervención ciudadana, contra el tutelaje de la democracia
Desde su creación Attac se planteó como objetivo “reconquistar los espacios perdidos por la democracia a favor de la esfera financiera” (plataforma de 1998) se trataba de contribuir a la “reconquista ciudadana, del poder que ejerce la esfera financiera en todos los aspectos de la vida política, económica, social y cultural en el conjunto mundial” (art. 1 de los estatutos). Ubicando así su lucha bajo el lema “reapropiarnos juntos del porvenir del mundo”, Attac desvelaba con fuerza, la dimensión central del proyecto neoliberal: imponer con exclusividad el poder del dinero.
En la visión neoliberal, el mercado es quién permite el uso óptimo de los recursos y por lo tanto debe regular la actividad económica. La competencia es vista como un fin en sí misma, supuestamente productora por sí misma de bienestar para toda la humanidad, todo obstáculo que se le oponga debe ser suprimido. La economía ubicada fuera de su campo de intervención, se vacía a la democracia de su sustancia en provecho de minorías cada vez más restringidas.
Esta visión ignora la noción misma de ciudadanía, y en el mejor de los casos apenas tolera una democracia limitada enmarcada por medios controlados. Además otorgándoles todo el poder a los accionistas, en detrimeto de otros actores, en primer lugar de los asalariados, que no pueden decir ni una palabra sobre decisiones que les conciernen directamente, tales como los despidos o las deslocalizaciones, la práctica neoliberal ha vuelto aún más aguda la ausencia de democracia en la empresa. Esta situación debe finalizar.
La necesaria crítica de la visión neoliberal de la sociedad no basta para plantear el conjunto de los problemas a resolver para que el ejercicio de la democracia sea efectivo. En efecto los procedimientos puestos en marcha por la democracia representativa no permiten por sí solos dar respuesta a los desafíos de un verdadero control de los ciudadanos sobre las decisiones que les conciernen.
Solo la puesta en marcha de formas de democracia participativa permitirá sobrepasar los límites intrínsecos de la democracia representativa. Estas nuevas formas tienen tres funciones: los ciudadanos deben tener medios que les permitan ejercer un control del mandato de sus elegidos; es necesario que en todo momento dispongan de medios para bloquear proyectos políticos que traicionen sus expectativas; deben finalmente estar en condiciones de decidir directamente sobre una cierta cantidad de temas de modo más inmediato (barrios, empresas, etc.)
La concreción de estas medidas necesitará de un debate público importante. La vida democrática supone que sean creadas las condiciones para su existencia: condiciones sociales que permitan a las personas tener tiempo y deseo de interesarse por los asuntos públicos (la res pública); condiciones educacionales que les permitan comprender los desafíos de los debates en curso; condiciones informativas mediante la presencia de medios realmente libres.
La democracia debe difundirse en todo: en las instituciones públicas a todo nivel (local, nacional, europeo, internacional), en las empresas grandes y pequeñas: desde las prioridades científicas hasta los programas de investigación aplicada; desde la construcción de infraestructuras de transporte y de decisiones energéticas hasta el desarrollo de los servicios públicos; desde el sistema mediático hasta el educativo, etc.
La lucha altermundista es fundamentalmente una lucha por la democratización de la sociedad, es decir para la discusión de las grandes opciones relacionadas con las formas y las lógicas de la organización social, sobre el porvenir de la humanidad y del planeta desde el nivel local; permitir que todos se apropien de la política, de manera que los asuntos de todos sean colocados bajo el control de todos. En síntesis la democracia debe convertirse en el fin y el medio de la acción política.
MEDIDAS
Hacer tabla rasa con las instituciones europeas
37 Terminar con el monopolio de iniciativa legislativa de la Comisión europea. Compartir este poder con el Parlamento europeo, el Consejo, los gobiernos nacionales, los Parlamentos nacionales y los ciudadanos.
38 Control del Consejo y del Parlamento de los poderes propios de la Comisión en asuntos de Competencia
39 Ampliación de los poderes del Parlamento europeo, en correlación con una participación de los Parlamentos nacionales en los procesos de decisión comunitaria.
40 Capacidad de intervención directa de los ciudadanos,
- por la toma de derecho de instancias de decisión de la UE por medio de una petición europea que reúna un millón de firmas
- por el derecho a un referéndum europeo sobre un proyecto de directiva mediante una petición europea que reúna cinco millones de firmas.
Más allá de los límites actuales
41 Integrar a las empresas en el campo democrático: reforma del derecho de sociedades para darle primacía jurídica a la empresa (en lugar de a la sociedad de capitales) como colectivo que reúna el conjunto de todas las partes; supresión de los frenos reglamentarios y fiscales al desarrollo de formas alternativas de propiedad y de gestión, en particular las mutualidades y cooperativas; fortalecimiento de la representación de los asalariados en las instancias decisorias; ampliación del papel de las organizaciones representativas de los asalariados y de los usuarios en las empresas; derecho de veto de los asalariados y de sus representantes sobre las decisiones que les son directamente concernientes, los despidos en particular y las deslocalizaciones.
42 Otorgar el voto a los extranjeros no comunitarios a partir de un período de residencia a determinar.
43 Establecer una ciudadanía europea de residencia.
44 Asegurar plenamente la participación de las mujeres en la vida democrática a través de medidas voluntaristas: paridad, campañas gubernamentales para denunciar los estereotipos sexistas e impulsar la participación igualitaria en las tareas domésticas.
45 Generalizar para las mujeres los propios derechos (no fundados sobre la situación marital). Reconocerles su derecho a la tierra y al crédito en los países en que se hallan excluidas. Igualdad con los hombres en la totalidad de los derechos: educación, salud, derecho a la contraconcepción y al aborto.
Una justicia al servicio de los valores republicanos
46 Crear un Consejo Superior de Justicia, órgano constitucional independiente, encargado del conjunto de problemas de justicia, competente en los órdenes judiciales, administrativos y financieros y compuesto en su mayoría por no magistrados.
47 Otorgar al Ministerio Público la misión de actuar con total independencia, solo sometido a derecho: los procuradores deben ejercer su función sin la ingerencia del poder político.
48 Someter la policía judicial a las jurisdicciones con el objeto de impedir la intromisión del ministro del interior en los juicios.
49 Limitar la penalización a lo que es estrictamente evidente y necesario; hacer de la prisión un último recurso no como única respuesta efectiva a la violación de las leyes.
50 Bajar el umbral de acceso para la ayuda jurisdiccional y aumentar la remuneración de los abogados en el marco de esta ayuda; crear un verdadero servicio público de acceso al derecho de defensa social remunerado por el Estado.
51 En el plano europeo promover la unificación de las reglamentaciones esenciales del derecho penal y la creación de un ministerio fiscal europeo.
Nuevos instrumentos para los ciudadanos
52 Establecer el derecho de iniciativa legislativa de los ciudadanos y el referéndum de iniciativa popular en todos los niveles.
53 Establecer el derecho de bloqueo, por la vía del referéndum, de medidas legislativas o reglamentarias.
54 Fortalecer las prohibiciones de acumulación de mandatos y limitar su renovación.
55 Inspirándose en el sistema alemán, introducir contingentes de representación proporcional para las elecciones nacionales con el objeto de asegurar la presencia parlamentaria a las formaciones políticas minoritarias.
56 Inspirándose en la Constitución venezolana introducir en la Constitución francesa la posibilidad del referéndum revocatorio de los representantes a mitad de mandato.
57 Generalizar e institucionalizar la rendición de cuentas del mandato de los representantes.
58 Reforzar el poder del Parlamento que debe estar en la iniciativa de leyes, conformar su orden del día y controlar la política internacional y Europea de Francia.
59 Crear en las dos Asambleas una delegación parlamentaria en las instituciones multilaterales ante la cual los representantes de Francia en estas instituciones (especialmente el FMI, el Banco Mundial, la OCDE) rindan cuenta varias veces al año de la ejecución de su mandato.
60 Aplicar las medidas anteriormente citadas a nivel de las colectividades locales, relacionadas con el derecho de iniciativa, el referéndum de iniciativa popular, a la acumulación, a la renovación y a la rendición de cuentas de los mandatos y del referéndum revocatorio.
61 Poner en marcha presupuestos participativos cuyas decisiones no podrán ser rechazadas por los representantes salvo con una mayoría calificada de los dos tercios.
62 Dar real poder de intervención y medios a los comités de barrio.
63 Generalizar las “conferencias de ciudadanos” organizadas puntualmente sobre un tema en particular por una autoridad pública: los ciudadanos previamente sorteados recibirán una información previa a la deliberación y el Parlamento o las autoridades locales deberán tener en cuenta sus recomendaciones. Esto deberá ser verderamente tenido en cuenta en la toma de decisiones públicas en materia de investigación, de tecnología, de transporte y de energía.
Las condiciones del ejercicio de los derechos
64 Confiar al sistema educativo la misión prioritaria de formación cívica para la democracia.
65 Permitir una profunda redistribución de los tiempos sociales con el objeto de dar a cada uno y cada una la posibilidad de participar activamente en los asuntos públicos. El objetivo es que sea socialmente reconocido, de hecho y de derecho, un “tiempo para la democracia”. Las condiciones deben ser una reducción del horario de trabajo, la terminación de la desigual distribución de las cargas familiares entre los sexos, la liberación de las exigencias del productivismo y del consumismo.
66 Ubicar los principios de la República por encima de toda verdad revelada, garantizando la independencia de la esfera pública con relación a lo religioso, rechazando toda limitación a la libertad de conciencia y de expresión individuales o institucionales, en la medida en que ellas no contradigan los valores republicanos fundamentales, los derechos de las mujeres y las leyes que los garantizan. Los derechos y los deberes son respectivamente reconocidos y exigidos por todos sin excepción y las prácticas de ciertos grupos o “comunidades” deben poder inscribirse sin discriminación.
IV Bienes públicos mundiales y servicios públicos contra las políticas de los gobiernos al servicio de los dueños del capital
En todos los niveles – local, regional, nacional como en el seno de la UE o en el plano internacional- las políticas neoliberales han hecho retroceder sistemáticamente las regulaciones públicas en provecho del “todo es mercado”. Las políticas públicas no han desaparecido sin embargo: han sido transformadas para desarrollar la “atracción” de los territorios, es decir para permitir la realización de una tasa de beneficio máxima para las empresas. Ellas privilegian la estabilidad de la moneda en primer lugar, las elevadas tasas reales de interés (teniendo en cuenta los débiles niveles inflacionarios) y la libertad de circulación de bienes y servicios y de capitales, acompañados inevitablemente de la desregulación en materia social y una casi ausencia de reglamentaciones ambientales.
Este conjunto de políticas tiene también una dimensión internacional. De modo que en todas partes donde intervienen, el FMI y el Banco Mundial se han convertido en los gendarmes más eficaces para desmantelar los servicios públicos y las protecciones sociales y para servir a los intereses de los acreedores internacionales.
Se trata por lo tanto de recuperar la capacidad de intervención de los ciudadanos, para establecer las regulaciones que ellos estimen necesarias. Está por emerger un nuevo derecho: aquel en que cada ser humano pueda gozar de los bienes comunes de la humanidad. Algunos de ellos forman parte del ambiente natural y deben ser accesibles a todos, tanto hoy como mañana. Otros son producto de la actividad humana y por lo tanto deben escapar a la lógica mercantil de la rentabilidad. Los bienes públicos mundiales necesitan por lo tanto apoyo financiero público mundial: tal es el papel de los impuestos globales. La rehabilitación del impuesto es una condición sine qua non de dicha financiación y al mismo tiempo una condición de la justicia social.
Las políticas neoliberales han degradado de tal modo, incluso suprimido conjuntos enteros de servicios públicos, tanto en los países pobres como en los países ricos, que deberá ponerse en marcha un amplio espectro de renovación y de extensión de dichos servicios, de los servicios no mercantilizables relacionados con las necesidades sociales, salud, educación, vivienda, transporte, de economía de energías, de energías renovables. A partir de que la política monetaria esté al servicio de estos objetivos, la creación de centenares de miles de empleos será una realidad.
MEDIDAS
67 Fuerte restablecimiento de un impuesto directo progresivo para reducir la brecha de los ingresos, con una franja superior de imposición del 100%.
68 Reafirmación del derecho a la vivienda denunciable ante la justicia. Fijación e imposición de normas ecológicas severas, tanto para la vivienda nueva como para las antiguas.
69 Reconstrucción de los servicios públicos sobre la base de una verdadera gestión democrática y con transparencia en la toma de decisiones con el objeto de asegurar solidaridad, justicia y equilibrio ecológico; creación de nuevos servicios públicos: vivienda, agua, energía, guarderías, ayuda a la dependencia, investigación. Lanzamiento de un ambicioso programa de construcción de guarderías infantiles públicas en respuesta a una necesidad, en Francia, de alrededor de 1.200.000 plazas.
70 Moratoria europea sobre todas las privatizaciones hasta que se realice una evaluación pública y democrática sobre las ya realizadas.
71 Afirmación del principio de que ningún servicio público puede ser sometido al derecho a la competencia.
72 Creación cuando fuere necesario de servicios públicos europeos que complementen los servicios públicos nacionales.
73 Garantía, mediante la financiación pública de no menos del 8% del PIB, de gratuidad total de la enseñanza, desde el jardín de infancia hasta la educación superior. Prohibición de financiar a las escuelas privadas por parte de las municipalidades. Fijación de un máximo de 15 alumnos por aula para las escuelas y los colegios de los barrios más desfavorecidos. Detención de todo cierre o privatización de escuelas maternales. Freno a las tentativas de mercantilización de la escuela por empresas bajo la forma de “sociedades público/privadas” y eliminación del “código de buena conducta” que las rige. Rechazo de toda propaganda sobre el “espíritu empresario” en el sistema educativo.
74 Reafirmación de la misión de que la investigación sea pública: producción y difusión de los conocimientos fundamentales en la sociedad, formación para la investigación, experimentación. Programación plurianual del presupuesto (con un aumento de mil millones de euros por año) y del empleo en beneficio de los organismos públicos de investigación de las universidades. Supresión de la Agencia Nacional de investigación y devolución de sus presupuestos a los organismos públicos de investigación y a las universidades.
75 Integración de la política nacional de investigación en una perspectiva europea que tenga por objeto llevar al área de investigaciones el 3% del PIB europeo.
V. Una seguridad económica y social frente al poder de los accionistas
En la empresa, los grandes cambios los años 80 produjeron una centralización de los objetivos de gestión para ponerlos al servicio exclusivo de los accionistas. Se ha ido produciendo una nueva distribución de la riqueza producida entre salarios y beneficios, mucho más desfavorable para los trabajadores. Las astronómicas remuneraciones pagadas a los gerentes han sellado sus alianzas con los accionistas.
Las exigencias de rentabilidad a menudo a corto plazo, o casi inmediato, reforzadas por la financiarización del capitalismo han golpeado de pleno a la sociedad. El “mercado” de trabajo se ha transformado en la precariedad y la flexibilidad del empleo; el empleo no es ya un fin sino una variable que debe ajustarse a las exigencias de los beneficios; se ha desvalorizado cuantitativa y cualitativamente.
Las mujeres son consideradas como una reserva de mano de obra de bajo costo; son utilizadas o devueltas a sus casas en función del grado de necesidad de las empresas, especialmente con el trabajo a tiempo parcial como forma de empleo apoyada por la desigual distribución de las tareas domésticas entre los dos sexos. El desempleo conduce a los trabajadores a aceptar trabajos cada vez más precarios, generalmente relacionados con actividades peligrosas para la salud. Las deslocalizaciones hacia países con mano de obra barata y socialmente poco protegida contribuyen a nivelar hacia abajo los sistemas sociales.
Frente a esta situación, una política que quiera romper con el neoliberalismo debe fijarse como objetivos la reducción de las desigualdades, la puesta en marcha de nuevos derechos y un reequilibrio a favor de los asalariados, de la distribución de la riqueza producida por las empresas.
MEDIDAS
Comencemos por Francia...
76 Fijación de una diferencia máxima entre los ingresos de los gerentes y el ingreso de los asalariados menos remunerados. Prohibición de la indexación de estos salarios en función de las fluctuaciones bursátiles. Supresión de las opciones sobre títulos (stock options).
77 Mayores impuestos a los beneficios distribuidos entre los accionistas y reducción de los aplicados a las ganancias reinvertidas localmente.
78 Distribución del trabajo entre todos y todas mediante la reducción horaria: apoyo a las iniciativas de relocalización de actividades; creación de empleos para la reconversión de actividades (energías renovables , por ejemplo) creación de empleos en el sector no comercial y en el de la economía social y solidaria para dar respuesta a las necesidades sociales.
79 Distribución equitativa de los ingresos; limitación de las diferencias salariales en las empresas e igualdad entre hombres y mujeres en trabajos equivalentes, revalorización y reconocimiento de las calificaciones de los oficios llamados femeninos mediante la revisión de los convenios colectivos.
80 Medidas para el aumento de los salarios de las mujeres como reparación por las discriminaciones sufridas, a determinar sobre la base del análisis de las desigualdades salariales existentes. Se calcula que la diferencia de ingresos debida a la discriminación ronda un promedio del 5%, valor reconocido por el Medef en el acuerdo interprofesional del año 2004.
81 Ingreso garantizado a partir de dos opciones posibles que se seguirán discutiendo en Attac:
- en el marco de una política tendiente al pleno empleo, el ingreso será garantizado en caso de desempleo y de manera general para todo el que busque trabajo.
- ingreso garantizado sin condiciones para asegurar la autonomía de cada uno, el pleno empleo no es un objetivo en sí mismo
82 Vinculación de los derechos sociales a las personas y no a su situación profesional.
83 Prohibición de toda contratación a tiempo parcial y de toda transformación de tiempo completo en tiempo parcial a iniciativa del empleador y contra la voluntad del asalariado o la asalariada. Penalización fiscal a las empresas que contraten a tiempo parcial.
Y sigamos los veintisiete...
84 Establecimiento en todos los países de la UE de un salario mínimo, calculado en porcentaje del producto interior bruto por habitante (PIB), con margen de convergencia hacia arriba y una cláusula de no retroceso que proteja los niveles más altos.
85 Reconocimiento del derecho europeo de huelga y prohibición del lock-out
86 Renegociación de la directiva sobre los comités de empresa europeos (CEE) con el objeto de otorgarles mayores poderes. Presencia obligatoria de representantes de los asalariados en los consejos de administración de los grupos europeos.
87 Establecimiento a nivel europeo de la noción de “unidad económica y social” para hacer que las empresas que contratan a terceros sean responsables de las empresas de sus contratantes y para garantizarles los mismos derechos.
88 Renegociación de la directiva 96/71 CE (derecho del trabajo) del reglamento 1408/71 de coordinación de los regímenes de Seguridad Social, que afecta a los trabajadores desplazados, para fortalecer las obligaciones de respeto de las normas de empleo del país de acogida. Rechazo categórico del principio de país de origen.
89 Garantía de acceso a estos derechos sociales y puesta en marcha de los instrumentos para su justiciabilidad.
VI La cooperación contra la guerra permanente y las políticas de seguridad
La “economía predatoria” de las grandes potencias encuentra su prolongación en la “guerra permanente” por el control de los recursos naturales, especialmente los energéticos. Pero esta recurrencia a la guerra es en primer término la expresión de una voluntad de dominación mucho más general. Los Estados de los países más poderosos esencialmente agrupados en la OTAN bajo la batuta de Washington, son el brazo armado, no de una “mano invisible” sino de los intereses de las empresas transnacionales y de sus dirigentes.
Para satisfacer sus ilimitados apetitos, las grandes potencias y sus aliados regionales se apoyan sin vergüenza en corrientes retrógradas o en regímenes políticos reaccionarios. Favorecen el ascenso de los integrismos religiosos y el desarrollo de un terrorismo que ellas han alentado con anterioridad, practicando ellas mismas el terrorismo de Estado cada vez que lo creen necesario.
El neoliberalismo ciertamente no ha inventado estas prácticas de intervención en los cuatro rincones del planeta, que movilizan todas las formas de violencia, de corrupción, la subversión y la guerra sino que las ha sistematizado. Si el papel de los EEUU es central en esta situación de dramática confrontación y en la aceleración del militarismo en general, no se debe ignorar el de los demás grandes países especialmente Francia y el de las elites de los Estados fuertemente militarizados que aspiran a compartir los beneficios de la globalización neoliberal.
El ascenso de los integrismos y de los fanatismos que provoca la mundialización liberal se utiliza para reforzar las políticas de seguridad en los países ricos. El neoliberalismo produce por sí mismo los peligros que pretende combatir mediante la militarización. El ejemplo de Irak es en tal sentido de una claridad cegadora.
En esta situación la política exterior de Europa es impotente. La UE es incapaz de “hablar con una sola voz” salvo sobre pequeños denominadores comunes. Su ampliación de 15 a 27 ha fortalecido considerablemente el poder de los EEUU en su seno especialmente por el atajo de la ampliación de la OTAN. Toda iniciativa de política exterior que no tenga la aprobación previa de Washington es inmediatamente bloqueada por una coalición mayoritaria de los países más atlantistas. Por esta razón no se oye la palabra de la UE y menos aún es escuchada en los grandes encuentros internacionales fuera de los comerciales. La solidaridad internacional no podría funcionar entre la tensión de las guerras emprendidas por las grandes potencias para el control económico y cultural del mundo. Los peligros inducidos por este desarrollo de los conflictos, la enorme cantidad de necesidades elementales que quedan por cubrir en el caso de los más desprotegidos y el derroche frenético de los recursos del lado de los más favorecidos, exigen la urgente puesta en marcha de nuevas formas de cooperación económica y política internacional.
Esta cooperación debe fundamentarse en el reconocimiento del derecho de los pueblos a decidir su destino, sobre la igualdad del derecho de acceso a los recursos y a los bienes comunes y sobre el reconocimiento de las diferentes maneras de producirlos.
Estos acuerdos de cooperación suponen la previa anulación de la deuda pública del sur con la única condición de que los fondos así liberados sirvan para asegurar los derechos elementales de los pueblos: el derecho a la seguridad y a la soberanía alimentarias, el derecho a la salud, a la educación, al cuidado de los bienes comunes y el derecho a un ambiente sano.
MEDIDAS
90 Garantía de libre circulación de las personas a nivel internacional.
91 Promoción, especialmente para la protección de las importaciones, de una agricultura diversificada y adaptada al territorio nacional con relaciones próximas entre productores y consumidores; prohibición de cultivar OGM a campo abierto; reorientación de la investigación agronómica en provecho de una agricultura durable en particular la agricultura biológica, reconocimiento del derecho a la tierra de las poblaciones campesinas frente a las grandes propiedades territoriales. Financiación de las políticas de reforma agraria.
92 Restitución al presupuesto de los Estados de origen de las sumas desviadas por los dictadores y los dirigentes corruptos del resto del mundo, invertidas en Europa y que han contribuido al engrosamiento de la deuda de sus países de origen. Control ciudadano de los fondos restituidos, de la ayuda y de la restitución de la deuda.
93 Aumento de la ayuda pública al desarrollo de los países del sur, comprometida por la UE y por sus Estados miembros, hasta lograr una media del 0,7% del PIB de los 27 estados en cinco años.
94 Creación de un fondo especial de la UE para el restablecimiento, la creación y el fortalecimiento de los servicios públicos (especialmente agua, educación y salud) en los países en desarrollo en cooperación con los servicios públicos de los Estados miembros.
95 Puesta en marcha, bajo el patrocinio de la ONU, de un programa internacional de drástica reducción de la fabricación de armas de toda clase y de los presupuestos militares; lucha contra el tráfico de armas; prohibición de uso de tecnologías de destrucción masiva: nuclear, bacteriológica, química.
96 Retiro de Francia de la OTAN y rechazo de las lógicas militaristas y securitarias de la política europea de Seguridad y Defensa. Rescisión de los acuerdos militares de Francia con los países africanos. Fortalecimiento de la legislación en vigor para luchar contra los mercenarios y el tráfico de armas.
97 Cierre de las bases militares de los países miembros de la UE en el extranjero, y cierre de todas las bases militares americanas en la UE.
VII La diversidad cultural contra la uniformidad de pensamiento
Los neoliberales han comprendido perfectamente que son también las ideas las que gobiernan al mundo. Su propaganda tiende a interiorizar la idea según la cual la mundialización no solo es inevitable, sino deseable y que no queda otro remedio que adaptarse a ella en espera del día en que repartirá bienestar a todos. Porque si esto aún está tardando es porque todavía se halla incompleta...
La realidad es que la saturación neoliberal de cerebro que padecemos desde hace más de un cuarto de siglo choca en todas partes con la realidad que vive la mayoría de los ciudadanos. Por ello que le sea necesario donde quiera que se encuentre legitimarse mediante la justificación “cultural”. Los neoliberales ven en efecto en la cultura y en las lenguas, como también en las creencias religiosas, en las convicciones políticas e ideológicas, obstáculos para la circulación de mercancías y servicios, en primer lugar los servicios audiovisuales. Su ideal humano es el de un consumidor que se desarrolle en un Disneyworld idéntico en todas partes.
Es por eso que los EEUU son tan virulentos en la promoción de sus industrias de la imagen y de la diversión, que tienen el triple efecto de contribuir a un balance comercial positivo, a propagar una visión idealizada de la American Way of Life e impedir creaciones culturales que vehiculicen un imaginario específico. Esta política tiene su lado lingüístico: la imposición del inglés, lengua de la globalización como único vector de la comunicación internacional.
El rechazo de lo que ha dado en llamarse imperialismo cultural y lingüístico es una de las componentes esenciales del combate contra el neoliberalismo. Como lo es consecuentemente la promoción de la diversidad cultural (desde luego siempre que no estén en contradicción con los derechos humanos) , así como particularmente las lenguas mediante la cooperación entre las grandes zonas geolingüísticas arabefonía, francofonía, hispanofonía, lusofonía, etc.
MEDIDAS
98 Estricta aplicación del reglamento lingüístico de la UE que haga obligatoria la disponibilidad de todos los documentos oficiales en cada una de las lenguas oficiales de la UE. Invalidación automática de toda decisión resultado de deliberaciones en que no se hayan cumplido estas condiciones.
99 Obligación del Banco Central Europeo de publicar todos sus documentos en cada uno de los idiomas de los miembros del eurogrupo.
100 Aumento sustancial de los presupuestos de los programas culturales (libros, cine, etc.) de la UE incluyendo traducciones.
101 Reconocimiento del derecho de cada ciudadano a trabajar en la lengua de su país y aplicación inmediata de este derecho en Francia. Esto implica que deben ser inmediatamente redactados o disponibles en francés: los contratos de trabajo, las patentes, los documentos internos de las empresas, la información y modo de empleo de todos los productos vendidos en el territorio nacional.
102 Respeto al derecho a la información y del derecho a informar, especialmente en lo referente a:
- medidas draconianas contra la concentración
- supresión de la publicidad en la financiación de las radios y la televisión públicas, la falta de ganancias se compensa con los impuestos a los ingresos publicitarios de las cadenas privadas
- la reestatización de la emisora TF1 mediante la no renovación de su concesión hertziana
- ayudas públicas a las cadenas y a las radios asociativas.
- prohibición de la participación de las empresas que se benefician de las ayudas públicos en el capital de las cadenas y las estaciones privadas
- La creación de un estatuto de empresas de prensa sin objeto de lucro.
ENSEGUIDA: VERDADERAS MEDIDAS DE RUPTURA
Después de las elecciones presidenciales y legislativas de la primavera de 2007 deberá conformarse un nuevo gobierno . Más allá de las propuestas de campaña, sus primeros actos testimoniarán su verdadera orientación. Attac es consciente de las dificultades que implica poner en marcha medidas que tiendan a “cambiar el mundo”, y por consiguiente romper con el neoliberalismo. Muchas de ellas, en efecto, significan la ruptura con decisiones tomadas por los tratados europeos e internacionales, lo que no significa que un gobierno sea impotente en este nivel. Apoyándose en las movilizaciones populares en su país o en los otros puede utilizar las instituciones existentes como tantas otras tribunas y sus procedimientos como tantos otros medios de acción.
Si bien no se trata de hacer todo de inmediato, las medidas inmediatas deben indicar el camino a seguir. La experiencia del Gobierno Jospin, en mayo de 1997, está desde ese punto de vista lleno de enseñanzas. Al firmar el pacto de estabilidad, privatizando Francia Telecom. Y aceptando el cierre de la fábrica Renault de Vilvoorde, dicho gobierno señaló su ambigüedad desde su instalación y que se amoldaría a la lógica neoliberal. El gobierno surgido de las elecciones 2007 se encontrará en similar situación. ¿Tendrá la voluntad política de tomar una serie de primeras decisiones, sin dejar ninguna duda sobre su determinación de romper con esa lógica? Entre muchas otras, ocho medidas, no exclusivas pero todas necesarias, tendrían un sentido simbólico y práctico considerable y mostrarían a los ciudadanos que se ha pasado página definitivamente sin ninguna vuelta atrás.
1 El rechazo de Francia a participar en todas las reuniones europeas en las que se discutan medidas de liberalización. El nuevo gobierno indicaría así que no acepta construir una Europa para el mercado y obligaría a sus socios a encarar un debate político sobre el futuro de la Unión.
2 La detención del proceso de liberalización del mercado eléctrico (última fase para los particulares, el 1º de julio de 2007) Puesta en marcha de un servicio público de energía fundado en la igualdad de trato de los usuarios mediante una distribución equitativa de las tarifas.
3 Puesta en marcha de impuestos globales a escala francesa sin esperar que sean adoptados por la escala europea y mundial.
4 Puesta en marcha de una reforma fiscal que establezca una fiscalidad ecológica para reducir la emisión de gases contaminantes y reequilibrando los impuestos directos e indirectos en provecho de estos últimos. En este marco sería necesario aumentar la cantidad de franjas de la escala, poner impuestos a todos los ingresos financieros, relevar a las sociedades del impuesto a los beneficios distribuidos de modo que estos tengan impuestos mayores que los reinvertidos, introducir una tasa de IVA cero en los productos de primera necesidad y solicitar a la UE una medida similar.
5 Establecimiento de un ingreso decente asegurando la dignidad de todos, combinado con una protección social vinculada a la persona y no a su situación profesional.
6 Presentación en el Parlamento de un proyecto de ley que haga de la vivienda un derecho justiciable y creación de los medios adecuados para un servicio público de la vivienda cuya primera tarea sea luchar contra la especulación territorial e inmobiliaria.
7 Medidas orientadas a ilegalizar los acuerdos que derogan el Código Laboral para volver al principio llamado de “favor”, según el cual todo acuerdo empresario debe ser más favorable al asalariado que el acuerdo por rama, siendo este último en sí mismo más favorable que la ley.
8 Creación de un observatorio nacional de vigilancia y de seguimiento de la huella ecológica – que mida la presión de las actividades humanas sobre los recursos naturales – con el objeto de ubicar el tema ecológico en el corazón de la acción ciudadana. Este observatorio será independiente del gobierno , dotado de poderes de investigación de medios y de capacidad de expresión propios.
SI LA VOLUNTAD POLÍTICA CONCURRE A LA CITA…
En este Manifiesto altermundista de Attac hemos querido ser al mismo tiempo ambiciosos y modestos. Ambiciosos porque este documento no se contenta con describir la situación actual: propone principios y medidas que rompen con la mercantilización del mundo y de la vida humana en si misma, como ha sido considerada por el capitalismo neoliberal.
Esta mercantilización es un obstáculo al tratamiento de la crisis ecológica que se agrava con su voluntad de expansión infinita. Frente a un mundo que el capitalismo quiere organizar sobre la base de una regulación realizada por el mercado, proponemos un principio fundador de un nuevo mundo: los derechos de los seres humanos y los derechos de los pueblos, los derechos sociales, ecológicos, económicos, culturales y políticos –deben prevalecer sobre la lógica de la ganancia y el reino de la competencia.
De este principio se derivan los otros, que se han podido descubrir a lo largo de estas columnas. Los hemos delineado en medidas precisas que son realizables a condición de que se tenga voluntad política. Estas medidas no se pueden aprehender sino en su lógica global. Se trata de rasgar la red liberal que nos encierra, romper sus nudos, separar sus mallas para que las soluciones alternativas puedan ver la luz.
Nuestras alternativas se sitúan por tanto en las antípodas de los modelos social-liberales, pero también del estéril “todo o nada”. Intenta poner granos de arena en la máquina del capitalismo financiarizado para que termine por agarrotarse, abre un nuevo campo de posibilidades en la que podrán desplegarse nuevas lógicas en todos los dominios donde se ejerce la dominación del capital. A partir de las luchas y de las resistencias, se trata de apuntar a los puntos de ruptura permitiendo que el movimiento social y ciudadano gane puntos contra la mundialización capitalista.
Ambicioso en sus objetivos, este Manifiesto es también modesto porque no es suficiente hacer solo propuestas para que salgan a la luz, por buenas que sean. La construcción de las relaciones de fuerzas que permitan imponerlas pasará por el debate de ideas, por la movilización social y ciudadana y por el compromiso individual. No se trata por lo tanto de hacer “hervir las ollas del porvenir” (Marx) inventando todas las piezas de un mundo ideal, una especie de utopía a la cual la realidad la obligaría inmediatamente a replegarse. Se trata de explorar múltiples caminos, de terrenos dispares con el objeto de poner fundamentalmente en tela de juicio el modelo neoliberal, mediante “ un movimiento real capaz de abolir el actual estado de cosas” (Marx igualmente).
El desarrollo de Attac se inscribe por lo tanto en la perspectiva general del movimiento altermundista de dos maneras:
Primero poniendo nuestras propuestas en debate en el seno del movimiento pero también mucho más ampliamente entre el conjunto de los ciudadanos. Este Manifiesto no es ni un producto terminado ni un libro de recetas que solo habría que aplicar. Quiere estar sometido a la crítica y ser por lo tanto evolutivo.
Así mismo, porque la existencia del movimiento altermundista es una de las condiciones para que las alternativas puedan ver la luz. Por la crítica que ha sido capaz de hacer al pensamiento neoliberal, por la deconstrucción del discurso dominante que ha realizado, que ha desprestigiado el TINA – There is no alternative- tan caro a los ideólogos neoliberales. Los foros sociales han demostrado que “otro mundo es posible”. Se trata ahora de encontrar los caminos y los medios necesarios para construirlo. El Manifiesto de Attac quiere ser una contribución a este proyecto.
El Manifiesto altermundista de Attac es el resultado de un trabajo colectivo de la Asociación que ha implicado a todas sus estructuras – el Consejo de Administración las Comisiones y los Grupos de Trabajo, el Consejo Científico y los Comités locales – , así como también a centenares de asociados, especialmente en ocasión de la Universidad de verano 2006.
Sus grandes ejes fueron elaborados por un comité piloto de varias decenas de miembros. Su redacción estuvo a cargo de un equipo coordinado por Régine Tassi e integrado por Geneviève AZAM, Bernard CASSEN, Marc DELEPOUVE, Gérard DUMÉNIL, Jean-Marie HARRIBEY, Pierre KHALFA et Dominique PLIHON.
El Consejo de Administración del 2 de diciembre aprobó la versión final de este documento, confirmado luego en la sesión del 16 de diciembre en que se aprobó su versión final.
Attac :66-72, rue Marceau ,93100 Montreuil-sous-Bois Tél.:01 41 58 17 40 – Fax ::01 43 63 84 62
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ATTAC-Francia
PORQUE ATTAC SE DIRIGE A USTEDES
Con el Manifiesto Altermundista, Attac se dirige a los ciudadanos y a las ciudadanas, que serán llamados a votar en las elecciones de la próxima primavera, proponiendo medidas alternativas para Francia, para Europa y para todo el mundo a corto y medio plazo. Este Manifiesto tiende a estimular el debate público y a centrarse en lo esencial, tanto para esta ocasión como para después de las elecciones. Todo hace pensar que no será esta la característica primordial de los programas de los candidatos. Solamente si se abren camino en el runrún de las campañas, en su mayor parte calibradas milimétricamente por las agencias de comunicación, los ciudadanos y ciudadanas podrán desplazar el cursor político hacia respuestas para los verdaderos desafíos, fuera de las posturas mediáticas.
Nuestra asociación no presentará ni apoyará a ningún candidato o candidata: no es un partido político, sino un movimiento de educación popular orientado hacia la acción y absolutamente involucrado en la vida ciudadana. Es así como nos dirigimos a los ciudadanos y las ciudadanas. Desde su creación en 1998, Attac ha identificado las políticas neoliberales aplicadas en todo el mundo y especialmente en Europa y en Francia (cualesquiera fueren los gobiernos) como la causa principal del aumento de las desigualdades, el disloque de las sociedades por la desocupación y la precariedad, de la inseguridad social, de la proliferación de los conflictos bélicos y de la violencia ciega, del ascenso de la extrema derecha racista y xenófoba, así como la aceleración del saqueo del medio ambiente.
En el 2005, por su trabajo de análisis y de explicación y por su movilización en el terreno Attac jugó un papel determinante en la victoria histórica del “No” al manifiesto neoliberal que significaba la Constitución europea. Aun cuando algunos intentan borrarlo de la memoria nacional, el potencial esperanzado de ese “No” está siempre presente. Somos individual y colectivamente sus depositarios. Pero una ruptura con las políticas neoliberales no se reduce a consideraciones electorales francesas o de otros países. Es un imperativo de la civilización si queremos dejarles a las generaciones futuras un planeta todavía habitable y en paz en el cual la idea de democracia tenga sentido.
PARA ESTABLECER LOS FUNDAMENTOS DE OTRO ORDEN INTERNACIONAL
DERRIBAR LOS SIETE PILARES DEL NEOLIBERALISMO
Desde comienzos de los 80 hemos entrado en una nueva era del capitalismo: la del neoliberalismo, es decir del proyecto de supresión sistemática de toda clase de límites, políticos, sociales, ecológicos a las actividades del capital. Sus métodos son bien conocidos: mercantilización generalizada, libertad de acción de patrones e inversores, ampliación a la totalidad del planeta del carácter de terreno de caza de las empresas transnacionales.
Sus objetivos son igualmente identificables; dar cada vez más peso en la relación de fuerzas, ya muy desigual de los asalariados, con los dueños del capital. El neoliberalismo se nutre al mismo tiempo que las engendra, de profundas desigualdades entre las categorías sociales, entre países, entre hombres y mujeres, siendo, como es sabido, los bajos salarios mayoritariamente femeninos. De tal modo que las mujeres campesinas, responsables en gran parte de la agricultura de subsistencia en los países del sur, se ven expulsadas por el avance de una agricultura productivista, orientada hacia la exportación y devastadora de suelos y ambiente.
La puesta en marcha del proyecto neoliberal se apoya en una disciplina suplementaria impuesta a los trabajadores mediante la presión sobre su poder de compra, por el desmantelamiento de la protección social y como corolario por la distribución desvergonzada de ingresos exorbitantes a los más favorecidos: altos funcionarios, gerentes, accionistas y acreedores. Se ha instalado una nueva jerarquía en el sistema productivo entre los grandes grupos y las subcontratistas y las fragilizadas pequeñas y medianas empresas (PYMES). La cascada de quienes dan las órdenes ha diluido la responsabilidad social y ecológica de las grandes empresas. Si bien la extensión internacional de sus campos de acción es un proceso anterior al neoliberalismo, este le ha impreso una renovada violencia. En materia agrícola la imposición del productivismo y la introducción de especies genéticamente modificadas arruinan la agricultura campesina, destruyen el ambiente y atentan contra biodiversidad.
Este nuevo orden social mundial es inseparable del endurecimiento de las relaciones de fuerzas entre los países más ricos como a la cabeza EEUU y los países pobres a menudo muy endeudados. Los EEUU chupan ampliamente los ahorros de los otros países y los invierten en su territorio en donde pueden lograr considerables réditos. Europa aspira a compartir este privilegio predador, pero lo logra menos eficazmente. Los países llamados “emergentes” como la China y la India están entrando en esta nueva economía mundial, mal vendiendo su mano de obra y exacerbando de este modo la competencia con los demás asalariados. Estos últimos sometidos al chantaje del empleo se encuentran entre la espada y la pared para preservar sus conquistas sociales obtenidas luego de decenios de arduas luchas. En lugar de constituir una protección contra esta espiral descendente, la Unión europea contribuye a acelerarla.
Por otra parte, la deuda contraída por muchos de los estados llamados del “Tercer Mundo” se ha convertido en una carga insoportable debido a la enorme subida de las tasas de interés impuestas, a partir de 1979, por los EEUU. Ese endeudamiento es usado como una palanca para hacerlos pasar por las horcas caudinas del orden neoliberal por intermedio del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.
ATTAC ha identificado siete pilares ya no de la sabiduría sino del neoliberalismo. Son siete pilares que debemos derrumbar para poder construir un mundo democrático, solidario y ecológico.
I Una mundialización solidaria contra el libre comercio y la libre circulación de capitales
El libre comercio consiste en la apertura de todas las fronteras comerciales mediante la supresión gradual de los derechos de aduana, los obstáculos no tarifarios y las limitaciones cuantitativas sobre todos los intercambios de bienes y de servicios independientemente de toda consideración social, ecológica y de los derechos humanos. La libre circulación de capitales es la flexibilidad total otorgada a sus dueños para ubicarlos o invertirlos en los países de su elección, especialmente en paraísos fiscales. La producción se realizará allí donde la actividad laboral cueste menos, allí donde las normas ambientales y fiscales sean más laxas y allí donde reine el orden. La absoluta movilidad de los capitales conduce a la puesta en marcha de la competencia directa entre los trabajadores y los sistemas sociales de los países centrales del capitalismo con los de la periferia para el mayor provecho de los intereses financieros.
La libre circulación de los capitales y el libre comercio integral son los dos aspectos indisociables del proceso de mercantilización que afecta progresivamente a todas las actividades humanas, fuera de todo control democrático. La corrosión de las soberanías populares, - ejercidas en el marco nacional o supranacional – no ha caído del cielo: es el producto de las decisiones – a veces voluntarias, a veces impuestas – de gobiernos teóricamente soberanos. La Unión europea representa un caso ejemplar de esta mezcla de renuncias gubernamentales y de la aplicación deliberada por los mismos de los dogmas del neoliberalismo.
La Comisión europea ha impulsado la adopción y la puesta en marcha de cuatro grandes orientaciones políticas:
- en el seno de la UE la liberalización y la puesta en competencia, sin la armonización fiscal o social de los sistemas nacionales
- dentro de sus fronteras, la incorporación de nuevos estados miembros, pero sin aceptar el necesario esfuerzo financiero de solidaridad, imponiendo a los candidatos verdaderos programas de ajuste estructural que reducen los dispositivos de protección social y favorecen el dumping social
- con los países del Tercer mundo, especialmente con los que conforman la cuenca del Mediterráneo, la firma de tratados de libre comercio, desiguales por naturaleza mientras que los acuerdos de Schengen cierran herméticamente el acceso a la inmigración a la UE de esos mismos países
- con los EEUU, el establecimiento de una zona de Libre Comercio en el horizonte del 2010, concebida como un gigantesco instrumento de liberalización en el marco de la Asociación Económica Transatlántica (PET).
La Organización Mundial de Comercio (OMC) encargada de regular el comercio internacional se rige por dos grandes principios. El primero con un nombre extraño heredado del pasado: la cláusula de “la nación más favorecida”. Esto significa que si un país acuerda una ventaja a otro, por ejemplo la reducción de derechos aduaneros a la importación de algunos productos de este socio comercial, debe otorgar las mismas ventajas a los demás países de la OMC, puesto que los países deben hallarse en igualdad de condiciones en términos de competitividad. El segundo principio es el “trato nacional”. Esto implica que en un país dado, los inversores extranjeros serán tratados como inversores nacionales.
Frente a esto el objetivo actual es que los pueblos puedan ejercer su soberanía, es decir decidir realmente en qué tipo de sociedad quieren vivir, las políticas que quieren instrumentar y las instituciones que quieren crear. Es necesario reconstruir un nuevo orden mundial sobre la base de principios totalmente renovados. Este nuevo orden debe fundarse en principios de solidaridad y de cooperación selectiva, en función de las situaciones y de las necesidades de unos y otros . Por tal motivo la OMC debería depender de la ONU y respetar los derechos sociales, ecológicos y políticos fijados por su Carta.
En este marco sería posible firmar acuerdos entre ciertos países, no generalizables, tendientes a establecer una verdadera cooperación, la satisfacción de las necesidades y la reparación de los desgastes sociales y ecológicos de las políticas anteriores, así como a una más justa distribución de la riqueza. Del mismo modo la construcción europea debe reorientarse sobre la base de nuevos principios que permitan a los pueblos europeos poner el interés general en primer lugar. Renunciar al libre comercio no significa inclinarse hacia un proteccionismo timorato, sino organizarlo según lógicas solidarias y selectivas.
MEDIDAS
En el plano mundial
1 Reforma profunda de la Organización Mundial de Comercio (OMC), a través de la modificación de sus objetivos y de sus principios de funcionamiento y su incorporación al sistema, también a reformar, de las Naciones Unidas.
2 Denuncia de los Tratados de Libre Comercio
3 Reemplazo del principio de liberalización general de los intercambios comerciales mediante una apertura exterior selectiva y negociada, destinada a favorecer las producciones locales y a proteger los sectores prioritarios (por ejemplo la agricultura y los bienes culturales) y a promover objetivos sociales y ambientales.
4 Búsqueda bilateral o multilateral de acuerdos comerciales y relacionados con las inversiones y la protección de la propiedad intelectual según principios solidarios con los países menos desarrollados, de preservación y creación de empleos locales y protección del ambiente, de los recursos y del saber.
5 Reforma profunda del FMI y del Banco Mundial orientada a modificar sus prácticas y orientaciones, así como su funcionamiento, instaurando principalmente una representación equilibrada de los diferentes países. Incorporación de ambas instituciones al sistema de las Naciones Unidas.
6 Retiro de Francia de la Organización de Cooperación y de desarrollo económico (OCDE), verdadera centro de estudios y comisario político del ultraliberalismo a nivel mundial. En su defecto suspender el aporte anual ( 20,5 millones de € de 2006)
7 Otorgar a la Organización Internacional del Trabajo (OIT) el poder de sancionar a los países que no cumplan con las convenciones que han firmado y ratificado.
8 Establecer tantas veces fuere necesario un control de cambios (y por lo tanto sobre la circulación de capitales) combinado con el establecimiento de impuestos a los movimientos de capital. Prohibición de la existencia de flujos financieros con los paraísos fiscales.
9 Puesta en marcha de impuestos a las transacciones de cambio (tipo Tobin y Spahn) y también sobre los mercados accionarios, obligaciones y productos derivados. Impuesto unitario sobre los beneficios y ecotasas internacionales. Una gran parte de esa recaudación debería estar dedicada a la solidaridad internacional: salud, educación, acceso al agua y a la vivienda.
10 Anulación de la deuda pública de los países en desarrollo que constituye una de las más poderosas palancas para imponer la disciplina neoliberal a los países dominados.
11 Reconocimiento del derecho de los países del sur de proteger sus industrias nacientes mediante adecuados derechos aduaneros.
12 Supresión de las subvenciones de la UE a las exportaciones, en primer lugar hacia los países del sur y reconocimiento del derecho de esos países como de todos los demás a la seguridad y a la soberanía alimentarias mediante la protección frente a las importaciones.
13 Redacción de un estatuto mundial para los bienes comunes de ahora en adelante declarados inalienables: agua, clima, energía, recursos no renovables, seres vivos, semillas, conocimientos; aliento de las “asociaciones público-público” internacionales para la administración de esos bienes comunes.
14 Políticas públicas a favor de iniciativas de economía solidaria, especialmente aquellas que favorecen la relocalización de actividades económicas, complementadas con servicios públicos de cercanías; promoción del comercio justo tanto en el área de la alimentación como para el conjunto de bienes y de servicios de consumo.
15 Puesta en marcha de una política de “precios verdad” teniendo en cuenta los costos sociales y ambientales reales; construcción de indicadores para medir las “externalidades”, ignoradas por la lógica de los mercados.
16 Aplicación de las convenciones internacionales sobre la represión a los seres humanos y a la explotación de la prostitución (especialmente la Convención de 1949) y promoción de estas convenciones entre los estados no signatarios. Fortalecimiento de los organismos de control y de cooperación internacional para luchar contra la globalización de la prostitución, contra los matrimonios forzados, las mutilaciones sexuales y toda violencia contra la mujer.
17 Iniciativa europea a favor de una nueva generación de tratados bilaterales cimentados en principios de solidaridad, cohesión social y respeto al ambiente.
18 Establecimiento de controles democráticos del Gobierno y del Parlamento europeo sobre el Banco Central europeo ( BCE).
19 Abandono del tratado de estabilidad en beneficio de reglamentaciones más suaves conformadas en función de la coyuntura económica y creación de impuestos europeos para aumentar el presupuesto de la UE.
20 Aumento sustancial del presupuesto de la UE destinado a :
- fondos estructurales que beneficien especialmente a los doce nuevos miembros
- al financiamiento de los procesos de convergencia social
- a la investigación y a los proyectos de infraestructura europeos
- a la prevención y a la recuperación de los daños ecológicos
21 Abrogación de la directiva sobre Servicios (ex Bolkestein) y nuevo mandato al comisionado europeo encargado del comercio para oponerse al Acuerdo General de Comercio y Servicios (AGCS ) de la OMC.
22 Subordinación a toda nueva ampliación de la UE el aumento correspondiente a los fondos estructurales.
23 Eliminación generalizada del secreto bancario en toda la UE y en los demás países europeos con los que se han firmado acuerdos de libre comercio.
24 Prohibición de flujos financieros entre la UE y los paraísos fiscales
25 Armonización de la fiscalidad de las empresas de la UE.
26 Puesta en marcha por la UE de impuestos globales sobre las operaciones financieras (por lo tanto un impuesto a la Bolsa) como también ecotasas para nutrir el presupuesto comunitario.
27 Anulación de la deuda pública de los países en desarrollo por parte de los estados miembros de la UE
28 Acción conjunta de los estados miembros que ocupan un sillón en los consejos de Administración del FMI y del Banco Mundial para imponer normas financieras compatibles con la estabiidad económica de los países “beneficiarios” de ayudas y fijación de objetivos ecológicos y sociales.
II Un planeta perdurable, porque la naturaleza no es una reserva inagotable ni un depósito de basura
Para los neoliberales, la naturaleza es un stock que se puede explotar sin límites y un lugar de descarga pública en el que se arroja todo lo inútil. Una reserva de recursos y un sumidero. La crisis ecológica se manifiesta de diversas maneras: agotamiento de los recursos no renovables, desregulación climática, acumulación de deshechos tóxicos, amenazas de pandemias, capas freáticas contaminadas, reducción de la biodiversidad biológica. Las políticas neoliberales han tenido por efecto acelerar la degradación del ecosistema debido a la proliferación de los transportes de mercancías contaminantes y la deforestación masiva.
Han generalizado la apropiación del saber mediante los derechos de propiedad intelectual y del patentamiento de los seres vivos y han organizado por medio de algunas firmas tradicionales la apropiación de los bienes comunes mundiales – como el agua, las semillas – vueltos inaccesibles para los más pobres.
Los países más desprotegidos son los que pagan el costo más alto: por un lado el acaparamiento de los recursos naturales y de la diversidad por las multinacionales del Norte y por el otro la admisión de deshechos contaminantes y peligrosos y la sobre exposición a los cambios climáticos.
Las catástrofes ecológicas son el resultado de la elección productivista y de la prioridad otorgada a las ganancias en la orientación económica. Como constituyen una amenaza a la permanencia de la vida humana sobre el planeta, la conciencia de que habitamos un mundo “finito” agotable, debe orientar las elecciones colectivas. No existen remedios milagrosos, el agotamiento de las energías no renovables no estaría compensado, por ejemplo, por la transformación de las tierras cultivables y su uso para la supervivencia de los países del sur en fábricas de producción de agrocombustibles bajo forma de plantaciones de monocultivos a gran escala. El desastre ecológico no se exporta. Es inaceptable que para eludir obligaciones en materia del derecho a contaminar en el marco del protocolo de Kioto, los países más avanzados financien mediante “asociaciones público-privadas” “pozos de carbón” en los países del sur transformándolos en países receptores de carbono emitido en países lejanos, luego de haber acumulado otros desperdicios. La ilusión de un crecimiento económico infinito, fundamentado en la lógica de la acumulación de capital, se esta hundiendo.
Es un modelo de desarrollo totalmente nuevo fundado en el reconocimiento de los bienes comunes y en la necesidad de encarar la economía de energía, que urgentemente debe ser promovida en todo el planeta, con una justa distribución de los compromisos entre el Norte y el Sur, integrando la deuda ecológica que el Norte ha contraído con el Sur. Es el contenido mismo de la riqueza y de la producción lo que debe ser redefinido con el objeto de conciliar, por una parte el equilibrio ecológico y por otra un vasto conjunto de derechos como al empleo, a la protección social y a la educación, a la salud y a un ambiente sano. Por lo tanto debe dársele un nuevo sentido al trabajo y al consumo, asociado a una distribución más justa de lo producido. Se trata ciertamente de un desafío de la civilización.
MEDIDAS
29 Creación de una organización mundial del ambiente en el marco de las Naciones Unidas.
30 Reconocimiento y reparación de la deuda ecológica de los países más desarrollados y del pillaje de los recursos de los países dominados.
31 Prohibición de la patente de los seres vivos y abrogación de la directiva europea 98-44 CE que lo autoriza.
32 Tomar en cuenta los riesgos ambientales en las políticas de salud pública. Obligación de investigar los riesgos y la ampliación al conjunto de los productos químicos del reglamento europeo REACH ( Registro, evaluación y autorización de sustancias químicas) con el objeto de responsabilizar a las empresas químicas europeas de la toxicidad de las sustancias que producen y comercializan. Creación de una legislación internacional sobre la toxicidad de los productos.
33 Creación de un programa mundial de lucha contra la pandemia del sida y las enfermedades tropicales. Este programa administrado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) sería financiado por un impuesto específico a las industrias farmacéuticas.
34 Aplicación del Protocolo de Cartagena, que permite prohibir la importación de semillas y de animales transgénicos y mantener organismos genéticamente modificados (OGM) en medios absolutamente aislados para aplicaciones de investigación básica o para usos médicos; aplicación de la Convención sobre Diversidad biológica (1992), aplicación de la Convención de Bâle (1993) sobre los movimientos transfronterizos y la eliminación de deshechos.
35 Aplicación de un impuesto a los transportes teniendo en cuenta sus costos ecológicos “externalizados”. Para la industria, fiscalización impositiva diferenciada sobre los productos en función de sus características y de las economías que realicen: energía, embalajes, calidad y duración de vida.
36 Puesta en marcha de un programa de desarrollo de energías renovables que tenga por objetivos: la disminución del consumo energético y la creación de nuevos empleos; drásticas economías en el transporte y en el hábitat. Iniciativa internacional de la UE para de aquí al 2050 dividir por 4 el consumo de energías fósiles en los países desarrollados y por 10 las emisiones de gas de efecto invernadero. Financiación de un programa de reducción del transporte vial.
III Intervención ciudadana, contra el tutelaje de la democracia
Desde su creación Attac se planteó como objetivo “reconquistar los espacios perdidos por la democracia a favor de la esfera financiera” (plataforma de 1998) se trataba de contribuir a la “reconquista ciudadana, del poder que ejerce la esfera financiera en todos los aspectos de la vida política, económica, social y cultural en el conjunto mundial” (art. 1 de los estatutos). Ubicando así su lucha bajo el lema “reapropiarnos juntos del porvenir del mundo”, Attac desvelaba con fuerza, la dimensión central del proyecto neoliberal: imponer con exclusividad el poder del dinero.
En la visión neoliberal, el mercado es quién permite el uso óptimo de los recursos y por lo tanto debe regular la actividad económica. La competencia es vista como un fin en sí misma, supuestamente productora por sí misma de bienestar para toda la humanidad, todo obstáculo que se le oponga debe ser suprimido. La economía ubicada fuera de su campo de intervención, se vacía a la democracia de su sustancia en provecho de minorías cada vez más restringidas.
Esta visión ignora la noción misma de ciudadanía, y en el mejor de los casos apenas tolera una democracia limitada enmarcada por medios controlados. Además otorgándoles todo el poder a los accionistas, en detrimeto de otros actores, en primer lugar de los asalariados, que no pueden decir ni una palabra sobre decisiones que les conciernen directamente, tales como los despidos o las deslocalizaciones, la práctica neoliberal ha vuelto aún más aguda la ausencia de democracia en la empresa. Esta situación debe finalizar.
La necesaria crítica de la visión neoliberal de la sociedad no basta para plantear el conjunto de los problemas a resolver para que el ejercicio de la democracia sea efectivo. En efecto los procedimientos puestos en marcha por la democracia representativa no permiten por sí solos dar respuesta a los desafíos de un verdadero control de los ciudadanos sobre las decisiones que les conciernen.
Solo la puesta en marcha de formas de democracia participativa permitirá sobrepasar los límites intrínsecos de la democracia representativa. Estas nuevas formas tienen tres funciones: los ciudadanos deben tener medios que les permitan ejercer un control del mandato de sus elegidos; es necesario que en todo momento dispongan de medios para bloquear proyectos políticos que traicionen sus expectativas; deben finalmente estar en condiciones de decidir directamente sobre una cierta cantidad de temas de modo más inmediato (barrios, empresas, etc.)
La concreción de estas medidas necesitará de un debate público importante. La vida democrática supone que sean creadas las condiciones para su existencia: condiciones sociales que permitan a las personas tener tiempo y deseo de interesarse por los asuntos públicos (la res pública); condiciones educacionales que les permitan comprender los desafíos de los debates en curso; condiciones informativas mediante la presencia de medios realmente libres.
La democracia debe difundirse en todo: en las instituciones públicas a todo nivel (local, nacional, europeo, internacional), en las empresas grandes y pequeñas: desde las prioridades científicas hasta los programas de investigación aplicada; desde la construcción de infraestructuras de transporte y de decisiones energéticas hasta el desarrollo de los servicios públicos; desde el sistema mediático hasta el educativo, etc.
La lucha altermundista es fundamentalmente una lucha por la democratización de la sociedad, es decir para la discusión de las grandes opciones relacionadas con las formas y las lógicas de la organización social, sobre el porvenir de la humanidad y del planeta desde el nivel local; permitir que todos se apropien de la política, de manera que los asuntos de todos sean colocados bajo el control de todos. En síntesis la democracia debe convertirse en el fin y el medio de la acción política.
MEDIDAS
Hacer tabla rasa con las instituciones europeas
37 Terminar con el monopolio de iniciativa legislativa de la Comisión europea. Compartir este poder con el Parlamento europeo, el Consejo, los gobiernos nacionales, los Parlamentos nacionales y los ciudadanos.
38 Control del Consejo y del Parlamento de los poderes propios de la Comisión en asuntos de Competencia
39 Ampliación de los poderes del Parlamento europeo, en correlación con una participación de los Parlamentos nacionales en los procesos de decisión comunitaria.
40 Capacidad de intervención directa de los ciudadanos,
- por la toma de derecho de instancias de decisión de la UE por medio de una petición europea que reúna un millón de firmas
- por el derecho a un referéndum europeo sobre un proyecto de directiva mediante una petición europea que reúna cinco millones de firmas.
Más allá de los límites actuales
41 Integrar a las empresas en el campo democrático: reforma del derecho de sociedades para darle primacía jurídica a la empresa (en lugar de a la sociedad de capitales) como colectivo que reúna el conjunto de todas las partes; supresión de los frenos reglamentarios y fiscales al desarrollo de formas alternativas de propiedad y de gestión, en particular las mutualidades y cooperativas; fortalecimiento de la representación de los asalariados en las instancias decisorias; ampliación del papel de las organizaciones representativas de los asalariados y de los usuarios en las empresas; derecho de veto de los asalariados y de sus representantes sobre las decisiones que les son directamente concernientes, los despidos en particular y las deslocalizaciones.
42 Otorgar el voto a los extranjeros no comunitarios a partir de un período de residencia a determinar.
43 Establecer una ciudadanía europea de residencia.
44 Asegurar plenamente la participación de las mujeres en la vida democrática a través de medidas voluntaristas: paridad, campañas gubernamentales para denunciar los estereotipos sexistas e impulsar la participación igualitaria en las tareas domésticas.
45 Generalizar para las mujeres los propios derechos (no fundados sobre la situación marital). Reconocerles su derecho a la tierra y al crédito en los países en que se hallan excluidas. Igualdad con los hombres en la totalidad de los derechos: educación, salud, derecho a la contraconcepción y al aborto.
Una justicia al servicio de los valores republicanos
46 Crear un Consejo Superior de Justicia, órgano constitucional independiente, encargado del conjunto de problemas de justicia, competente en los órdenes judiciales, administrativos y financieros y compuesto en su mayoría por no magistrados.
47 Otorgar al Ministerio Público la misión de actuar con total independencia, solo sometido a derecho: los procuradores deben ejercer su función sin la ingerencia del poder político.
48 Someter la policía judicial a las jurisdicciones con el objeto de impedir la intromisión del ministro del interior en los juicios.
49 Limitar la penalización a lo que es estrictamente evidente y necesario; hacer de la prisión un último recurso no como única respuesta efectiva a la violación de las leyes.
50 Bajar el umbral de acceso para la ayuda jurisdiccional y aumentar la remuneración de los abogados en el marco de esta ayuda; crear un verdadero servicio público de acceso al derecho de defensa social remunerado por el Estado.
51 En el plano europeo promover la unificación de las reglamentaciones esenciales del derecho penal y la creación de un ministerio fiscal europeo.
Nuevos instrumentos para los ciudadanos
52 Establecer el derecho de iniciativa legislativa de los ciudadanos y el referéndum de iniciativa popular en todos los niveles.
53 Establecer el derecho de bloqueo, por la vía del referéndum, de medidas legislativas o reglamentarias.
54 Fortalecer las prohibiciones de acumulación de mandatos y limitar su renovación.
55 Inspirándose en el sistema alemán, introducir contingentes de representación proporcional para las elecciones nacionales con el objeto de asegurar la presencia parlamentaria a las formaciones políticas minoritarias.
56 Inspirándose en la Constitución venezolana introducir en la Constitución francesa la posibilidad del referéndum revocatorio de los representantes a mitad de mandato.
57 Generalizar e institucionalizar la rendición de cuentas del mandato de los representantes.
58 Reforzar el poder del Parlamento que debe estar en la iniciativa de leyes, conformar su orden del día y controlar la política internacional y Europea de Francia.
59 Crear en las dos Asambleas una delegación parlamentaria en las instituciones multilaterales ante la cual los representantes de Francia en estas instituciones (especialmente el FMI, el Banco Mundial, la OCDE) rindan cuenta varias veces al año de la ejecución de su mandato.
60 Aplicar las medidas anteriormente citadas a nivel de las colectividades locales, relacionadas con el derecho de iniciativa, el referéndum de iniciativa popular, a la acumulación, a la renovación y a la rendición de cuentas de los mandatos y del referéndum revocatorio.
61 Poner en marcha presupuestos participativos cuyas decisiones no podrán ser rechazadas por los representantes salvo con una mayoría calificada de los dos tercios.
62 Dar real poder de intervención y medios a los comités de barrio.
63 Generalizar las “conferencias de ciudadanos” organizadas puntualmente sobre un tema en particular por una autoridad pública: los ciudadanos previamente sorteados recibirán una información previa a la deliberación y el Parlamento o las autoridades locales deberán tener en cuenta sus recomendaciones. Esto deberá ser verderamente tenido en cuenta en la toma de decisiones públicas en materia de investigación, de tecnología, de transporte y de energía.
Las condiciones del ejercicio de los derechos
64 Confiar al sistema educativo la misión prioritaria de formación cívica para la democracia.
65 Permitir una profunda redistribución de los tiempos sociales con el objeto de dar a cada uno y cada una la posibilidad de participar activamente en los asuntos públicos. El objetivo es que sea socialmente reconocido, de hecho y de derecho, un “tiempo para la democracia”. Las condiciones deben ser una reducción del horario de trabajo, la terminación de la desigual distribución de las cargas familiares entre los sexos, la liberación de las exigencias del productivismo y del consumismo.
66 Ubicar los principios de la República por encima de toda verdad revelada, garantizando la independencia de la esfera pública con relación a lo religioso, rechazando toda limitación a la libertad de conciencia y de expresión individuales o institucionales, en la medida en que ellas no contradigan los valores republicanos fundamentales, los derechos de las mujeres y las leyes que los garantizan. Los derechos y los deberes son respectivamente reconocidos y exigidos por todos sin excepción y las prácticas de ciertos grupos o “comunidades” deben poder inscribirse sin discriminación.
IV Bienes públicos mundiales y servicios públicos contra las políticas de los gobiernos al servicio de los dueños del capital
En todos los niveles – local, regional, nacional como en el seno de la UE o en el plano internacional- las políticas neoliberales han hecho retroceder sistemáticamente las regulaciones públicas en provecho del “todo es mercado”. Las políticas públicas no han desaparecido sin embargo: han sido transformadas para desarrollar la “atracción” de los territorios, es decir para permitir la realización de una tasa de beneficio máxima para las empresas. Ellas privilegian la estabilidad de la moneda en primer lugar, las elevadas tasas reales de interés (teniendo en cuenta los débiles niveles inflacionarios) y la libertad de circulación de bienes y servicios y de capitales, acompañados inevitablemente de la desregulación en materia social y una casi ausencia de reglamentaciones ambientales.
Este conjunto de políticas tiene también una dimensión internacional. De modo que en todas partes donde intervienen, el FMI y el Banco Mundial se han convertido en los gendarmes más eficaces para desmantelar los servicios públicos y las protecciones sociales y para servir a los intereses de los acreedores internacionales.
Se trata por lo tanto de recuperar la capacidad de intervención de los ciudadanos, para establecer las regulaciones que ellos estimen necesarias. Está por emerger un nuevo derecho: aquel en que cada ser humano pueda gozar de los bienes comunes de la humanidad. Algunos de ellos forman parte del ambiente natural y deben ser accesibles a todos, tanto hoy como mañana. Otros son producto de la actividad humana y por lo tanto deben escapar a la lógica mercantil de la rentabilidad. Los bienes públicos mundiales necesitan por lo tanto apoyo financiero público mundial: tal es el papel de los impuestos globales. La rehabilitación del impuesto es una condición sine qua non de dicha financiación y al mismo tiempo una condición de la justicia social.
Las políticas neoliberales han degradado de tal modo, incluso suprimido conjuntos enteros de servicios públicos, tanto en los países pobres como en los países ricos, que deberá ponerse en marcha un amplio espectro de renovación y de extensión de dichos servicios, de los servicios no mercantilizables relacionados con las necesidades sociales, salud, educación, vivienda, transporte, de economía de energías, de energías renovables. A partir de que la política monetaria esté al servicio de estos objetivos, la creación de centenares de miles de empleos será una realidad.
MEDIDAS
67 Fuerte restablecimiento de un impuesto directo progresivo para reducir la brecha de los ingresos, con una franja superior de imposición del 100%.
68 Reafirmación del derecho a la vivienda denunciable ante la justicia. Fijación e imposición de normas ecológicas severas, tanto para la vivienda nueva como para las antiguas.
69 Reconstrucción de los servicios públicos sobre la base de una verdadera gestión democrática y con transparencia en la toma de decisiones con el objeto de asegurar solidaridad, justicia y equilibrio ecológico; creación de nuevos servicios públicos: vivienda, agua, energía, guarderías, ayuda a la dependencia, investigación. Lanzamiento de un ambicioso programa de construcción de guarderías infantiles públicas en respuesta a una necesidad, en Francia, de alrededor de 1.200.000 plazas.
70 Moratoria europea sobre todas las privatizaciones hasta que se realice una evaluación pública y democrática sobre las ya realizadas.
71 Afirmación del principio de que ningún servicio público puede ser sometido al derecho a la competencia.
72 Creación cuando fuere necesario de servicios públicos europeos que complementen los servicios públicos nacionales.
73 Garantía, mediante la financiación pública de no menos del 8% del PIB, de gratuidad total de la enseñanza, desde el jardín de infancia hasta la educación superior. Prohibición de financiar a las escuelas privadas por parte de las municipalidades. Fijación de un máximo de 15 alumnos por aula para las escuelas y los colegios de los barrios más desfavorecidos. Detención de todo cierre o privatización de escuelas maternales. Freno a las tentativas de mercantilización de la escuela por empresas bajo la forma de “sociedades público/privadas” y eliminación del “código de buena conducta” que las rige. Rechazo de toda propaganda sobre el “espíritu empresario” en el sistema educativo.
74 Reafirmación de la misión de que la investigación sea pública: producción y difusión de los conocimientos fundamentales en la sociedad, formación para la investigación, experimentación. Programación plurianual del presupuesto (con un aumento de mil millones de euros por año) y del empleo en beneficio de los organismos públicos de investigación de las universidades. Supresión de la Agencia Nacional de investigación y devolución de sus presupuestos a los organismos públicos de investigación y a las universidades.
75 Integración de la política nacional de investigación en una perspectiva europea que tenga por objeto llevar al área de investigaciones el 3% del PIB europeo.
V. Una seguridad económica y social frente al poder de los accionistas
En la empresa, los grandes cambios los años 80 produjeron una centralización de los objetivos de gestión para ponerlos al servicio exclusivo de los accionistas. Se ha ido produciendo una nueva distribución de la riqueza producida entre salarios y beneficios, mucho más desfavorable para los trabajadores. Las astronómicas remuneraciones pagadas a los gerentes han sellado sus alianzas con los accionistas.
Las exigencias de rentabilidad a menudo a corto plazo, o casi inmediato, reforzadas por la financiarización del capitalismo han golpeado de pleno a la sociedad. El “mercado” de trabajo se ha transformado en la precariedad y la flexibilidad del empleo; el empleo no es ya un fin sino una variable que debe ajustarse a las exigencias de los beneficios; se ha desvalorizado cuantitativa y cualitativamente.
Las mujeres son consideradas como una reserva de mano de obra de bajo costo; son utilizadas o devueltas a sus casas en función del grado de necesidad de las empresas, especialmente con el trabajo a tiempo parcial como forma de empleo apoyada por la desigual distribución de las tareas domésticas entre los dos sexos. El desempleo conduce a los trabajadores a aceptar trabajos cada vez más precarios, generalmente relacionados con actividades peligrosas para la salud. Las deslocalizaciones hacia países con mano de obra barata y socialmente poco protegida contribuyen a nivelar hacia abajo los sistemas sociales.
Frente a esta situación, una política que quiera romper con el neoliberalismo debe fijarse como objetivos la reducción de las desigualdades, la puesta en marcha de nuevos derechos y un reequilibrio a favor de los asalariados, de la distribución de la riqueza producida por las empresas.
MEDIDAS
Comencemos por Francia...
76 Fijación de una diferencia máxima entre los ingresos de los gerentes y el ingreso de los asalariados menos remunerados. Prohibición de la indexación de estos salarios en función de las fluctuaciones bursátiles. Supresión de las opciones sobre títulos (stock options).
77 Mayores impuestos a los beneficios distribuidos entre los accionistas y reducción de los aplicados a las ganancias reinvertidas localmente.
78 Distribución del trabajo entre todos y todas mediante la reducción horaria: apoyo a las iniciativas de relocalización de actividades; creación de empleos para la reconversión de actividades (energías renovables , por ejemplo) creación de empleos en el sector no comercial y en el de la economía social y solidaria para dar respuesta a las necesidades sociales.
79 Distribución equitativa de los ingresos; limitación de las diferencias salariales en las empresas e igualdad entre hombres y mujeres en trabajos equivalentes, revalorización y reconocimiento de las calificaciones de los oficios llamados femeninos mediante la revisión de los convenios colectivos.
80 Medidas para el aumento de los salarios de las mujeres como reparación por las discriminaciones sufridas, a determinar sobre la base del análisis de las desigualdades salariales existentes. Se calcula que la diferencia de ingresos debida a la discriminación ronda un promedio del 5%, valor reconocido por el Medef en el acuerdo interprofesional del año 2004.
81 Ingreso garantizado a partir de dos opciones posibles que se seguirán discutiendo en Attac:
- en el marco de una política tendiente al pleno empleo, el ingreso será garantizado en caso de desempleo y de manera general para todo el que busque trabajo.
- ingreso garantizado sin condiciones para asegurar la autonomía de cada uno, el pleno empleo no es un objetivo en sí mismo
82 Vinculación de los derechos sociales a las personas y no a su situación profesional.
83 Prohibición de toda contratación a tiempo parcial y de toda transformación de tiempo completo en tiempo parcial a iniciativa del empleador y contra la voluntad del asalariado o la asalariada. Penalización fiscal a las empresas que contraten a tiempo parcial.
Y sigamos los veintisiete...
84 Establecimiento en todos los países de la UE de un salario mínimo, calculado en porcentaje del producto interior bruto por habitante (PIB), con margen de convergencia hacia arriba y una cláusula de no retroceso que proteja los niveles más altos.
85 Reconocimiento del derecho europeo de huelga y prohibición del lock-out
86 Renegociación de la directiva sobre los comités de empresa europeos (CEE) con el objeto de otorgarles mayores poderes. Presencia obligatoria de representantes de los asalariados en los consejos de administración de los grupos europeos.
87 Establecimiento a nivel europeo de la noción de “unidad económica y social” para hacer que las empresas que contratan a terceros sean responsables de las empresas de sus contratantes y para garantizarles los mismos derechos.
88 Renegociación de la directiva 96/71 CE (derecho del trabajo) del reglamento 1408/71 de coordinación de los regímenes de Seguridad Social, que afecta a los trabajadores desplazados, para fortalecer las obligaciones de respeto de las normas de empleo del país de acogida. Rechazo categórico del principio de país de origen.
89 Garantía de acceso a estos derechos sociales y puesta en marcha de los instrumentos para su justiciabilidad.
VI La cooperación contra la guerra permanente y las políticas de seguridad
La “economía predatoria” de las grandes potencias encuentra su prolongación en la “guerra permanente” por el control de los recursos naturales, especialmente los energéticos. Pero esta recurrencia a la guerra es en primer término la expresión de una voluntad de dominación mucho más general. Los Estados de los países más poderosos esencialmente agrupados en la OTAN bajo la batuta de Washington, son el brazo armado, no de una “mano invisible” sino de los intereses de las empresas transnacionales y de sus dirigentes.
Para satisfacer sus ilimitados apetitos, las grandes potencias y sus aliados regionales se apoyan sin vergüenza en corrientes retrógradas o en regímenes políticos reaccionarios. Favorecen el ascenso de los integrismos religiosos y el desarrollo de un terrorismo que ellas han alentado con anterioridad, practicando ellas mismas el terrorismo de Estado cada vez que lo creen necesario.
El neoliberalismo ciertamente no ha inventado estas prácticas de intervención en los cuatro rincones del planeta, que movilizan todas las formas de violencia, de corrupción, la subversión y la guerra sino que las ha sistematizado. Si el papel de los EEUU es central en esta situación de dramática confrontación y en la aceleración del militarismo en general, no se debe ignorar el de los demás grandes países especialmente Francia y el de las elites de los Estados fuertemente militarizados que aspiran a compartir los beneficios de la globalización neoliberal.
El ascenso de los integrismos y de los fanatismos que provoca la mundialización liberal se utiliza para reforzar las políticas de seguridad en los países ricos. El neoliberalismo produce por sí mismo los peligros que pretende combatir mediante la militarización. El ejemplo de Irak es en tal sentido de una claridad cegadora.
En esta situación la política exterior de Europa es impotente. La UE es incapaz de “hablar con una sola voz” salvo sobre pequeños denominadores comunes. Su ampliación de 15 a 27 ha fortalecido considerablemente el poder de los EEUU en su seno especialmente por el atajo de la ampliación de la OTAN. Toda iniciativa de política exterior que no tenga la aprobación previa de Washington es inmediatamente bloqueada por una coalición mayoritaria de los países más atlantistas. Por esta razón no se oye la palabra de la UE y menos aún es escuchada en los grandes encuentros internacionales fuera de los comerciales. La solidaridad internacional no podría funcionar entre la tensión de las guerras emprendidas por las grandes potencias para el control económico y cultural del mundo. Los peligros inducidos por este desarrollo de los conflictos, la enorme cantidad de necesidades elementales que quedan por cubrir en el caso de los más desprotegidos y el derroche frenético de los recursos del lado de los más favorecidos, exigen la urgente puesta en marcha de nuevas formas de cooperación económica y política internacional.
Esta cooperación debe fundamentarse en el reconocimiento del derecho de los pueblos a decidir su destino, sobre la igualdad del derecho de acceso a los recursos y a los bienes comunes y sobre el reconocimiento de las diferentes maneras de producirlos.
Estos acuerdos de cooperación suponen la previa anulación de la deuda pública del sur con la única condición de que los fondos así liberados sirvan para asegurar los derechos elementales de los pueblos: el derecho a la seguridad y a la soberanía alimentarias, el derecho a la salud, a la educación, al cuidado de los bienes comunes y el derecho a un ambiente sano.
MEDIDAS
90 Garantía de libre circulación de las personas a nivel internacional.
91 Promoción, especialmente para la protección de las importaciones, de una agricultura diversificada y adaptada al territorio nacional con relaciones próximas entre productores y consumidores; prohibición de cultivar OGM a campo abierto; reorientación de la investigación agronómica en provecho de una agricultura durable en particular la agricultura biológica, reconocimiento del derecho a la tierra de las poblaciones campesinas frente a las grandes propiedades territoriales. Financiación de las políticas de reforma agraria.
92 Restitución al presupuesto de los Estados de origen de las sumas desviadas por los dictadores y los dirigentes corruptos del resto del mundo, invertidas en Europa y que han contribuido al engrosamiento de la deuda de sus países de origen. Control ciudadano de los fondos restituidos, de la ayuda y de la restitución de la deuda.
93 Aumento de la ayuda pública al desarrollo de los países del sur, comprometida por la UE y por sus Estados miembros, hasta lograr una media del 0,7% del PIB de los 27 estados en cinco años.
94 Creación de un fondo especial de la UE para el restablecimiento, la creación y el fortalecimiento de los servicios públicos (especialmente agua, educación y salud) en los países en desarrollo en cooperación con los servicios públicos de los Estados miembros.
95 Puesta en marcha, bajo el patrocinio de la ONU, de un programa internacional de drástica reducción de la fabricación de armas de toda clase y de los presupuestos militares; lucha contra el tráfico de armas; prohibición de uso de tecnologías de destrucción masiva: nuclear, bacteriológica, química.
96 Retiro de Francia de la OTAN y rechazo de las lógicas militaristas y securitarias de la política europea de Seguridad y Defensa. Rescisión de los acuerdos militares de Francia con los países africanos. Fortalecimiento de la legislación en vigor para luchar contra los mercenarios y el tráfico de armas.
97 Cierre de las bases militares de los países miembros de la UE en el extranjero, y cierre de todas las bases militares americanas en la UE.
VII La diversidad cultural contra la uniformidad de pensamiento
Los neoliberales han comprendido perfectamente que son también las ideas las que gobiernan al mundo. Su propaganda tiende a interiorizar la idea según la cual la mundialización no solo es inevitable, sino deseable y que no queda otro remedio que adaptarse a ella en espera del día en que repartirá bienestar a todos. Porque si esto aún está tardando es porque todavía se halla incompleta...
La realidad es que la saturación neoliberal de cerebro que padecemos desde hace más de un cuarto de siglo choca en todas partes con la realidad que vive la mayoría de los ciudadanos. Por ello que le sea necesario donde quiera que se encuentre legitimarse mediante la justificación “cultural”. Los neoliberales ven en efecto en la cultura y en las lenguas, como también en las creencias religiosas, en las convicciones políticas e ideológicas, obstáculos para la circulación de mercancías y servicios, en primer lugar los servicios audiovisuales. Su ideal humano es el de un consumidor que se desarrolle en un Disneyworld idéntico en todas partes.
Es por eso que los EEUU son tan virulentos en la promoción de sus industrias de la imagen y de la diversión, que tienen el triple efecto de contribuir a un balance comercial positivo, a propagar una visión idealizada de la American Way of Life e impedir creaciones culturales que vehiculicen un imaginario específico. Esta política tiene su lado lingüístico: la imposición del inglés, lengua de la globalización como único vector de la comunicación internacional.
El rechazo de lo que ha dado en llamarse imperialismo cultural y lingüístico es una de las componentes esenciales del combate contra el neoliberalismo. Como lo es consecuentemente la promoción de la diversidad cultural (desde luego siempre que no estén en contradicción con los derechos humanos) , así como particularmente las lenguas mediante la cooperación entre las grandes zonas geolingüísticas arabefonía, francofonía, hispanofonía, lusofonía, etc.
MEDIDAS
98 Estricta aplicación del reglamento lingüístico de la UE que haga obligatoria la disponibilidad de todos los documentos oficiales en cada una de las lenguas oficiales de la UE. Invalidación automática de toda decisión resultado de deliberaciones en que no se hayan cumplido estas condiciones.
99 Obligación del Banco Central Europeo de publicar todos sus documentos en cada uno de los idiomas de los miembros del eurogrupo.
100 Aumento sustancial de los presupuestos de los programas culturales (libros, cine, etc.) de la UE incluyendo traducciones.
101 Reconocimiento del derecho de cada ciudadano a trabajar en la lengua de su país y aplicación inmediata de este derecho en Francia. Esto implica que deben ser inmediatamente redactados o disponibles en francés: los contratos de trabajo, las patentes, los documentos internos de las empresas, la información y modo de empleo de todos los productos vendidos en el territorio nacional.
102 Respeto al derecho a la información y del derecho a informar, especialmente en lo referente a:
- medidas draconianas contra la concentración
- supresión de la publicidad en la financiación de las radios y la televisión públicas, la falta de ganancias se compensa con los impuestos a los ingresos publicitarios de las cadenas privadas
- la reestatización de la emisora TF1 mediante la no renovación de su concesión hertziana
- ayudas públicas a las cadenas y a las radios asociativas.
- prohibición de la participación de las empresas que se benefician de las ayudas públicos en el capital de las cadenas y las estaciones privadas
- La creación de un estatuto de empresas de prensa sin objeto de lucro.
ENSEGUIDA: VERDADERAS MEDIDAS DE RUPTURA
Después de las elecciones presidenciales y legislativas de la primavera de 2007 deberá conformarse un nuevo gobierno . Más allá de las propuestas de campaña, sus primeros actos testimoniarán su verdadera orientación. Attac es consciente de las dificultades que implica poner en marcha medidas que tiendan a “cambiar el mundo”, y por consiguiente romper con el neoliberalismo. Muchas de ellas, en efecto, significan la ruptura con decisiones tomadas por los tratados europeos e internacionales, lo que no significa que un gobierno sea impotente en este nivel. Apoyándose en las movilizaciones populares en su país o en los otros puede utilizar las instituciones existentes como tantas otras tribunas y sus procedimientos como tantos otros medios de acción.
Si bien no se trata de hacer todo de inmediato, las medidas inmediatas deben indicar el camino a seguir. La experiencia del Gobierno Jospin, en mayo de 1997, está desde ese punto de vista lleno de enseñanzas. Al firmar el pacto de estabilidad, privatizando Francia Telecom. Y aceptando el cierre de la fábrica Renault de Vilvoorde, dicho gobierno señaló su ambigüedad desde su instalación y que se amoldaría a la lógica neoliberal. El gobierno surgido de las elecciones 2007 se encontrará en similar situación. ¿Tendrá la voluntad política de tomar una serie de primeras decisiones, sin dejar ninguna duda sobre su determinación de romper con esa lógica? Entre muchas otras, ocho medidas, no exclusivas pero todas necesarias, tendrían un sentido simbólico y práctico considerable y mostrarían a los ciudadanos que se ha pasado página definitivamente sin ninguna vuelta atrás.
1 El rechazo de Francia a participar en todas las reuniones europeas en las que se discutan medidas de liberalización. El nuevo gobierno indicaría así que no acepta construir una Europa para el mercado y obligaría a sus socios a encarar un debate político sobre el futuro de la Unión.
2 La detención del proceso de liberalización del mercado eléctrico (última fase para los particulares, el 1º de julio de 2007) Puesta en marcha de un servicio público de energía fundado en la igualdad de trato de los usuarios mediante una distribución equitativa de las tarifas.
3 Puesta en marcha de impuestos globales a escala francesa sin esperar que sean adoptados por la escala europea y mundial.
4 Puesta en marcha de una reforma fiscal que establezca una fiscalidad ecológica para reducir la emisión de gases contaminantes y reequilibrando los impuestos directos e indirectos en provecho de estos últimos. En este marco sería necesario aumentar la cantidad de franjas de la escala, poner impuestos a todos los ingresos financieros, relevar a las sociedades del impuesto a los beneficios distribuidos de modo que estos tengan impuestos mayores que los reinvertidos, introducir una tasa de IVA cero en los productos de primera necesidad y solicitar a la UE una medida similar.
5 Establecimiento de un ingreso decente asegurando la dignidad de todos, combinado con una protección social vinculada a la persona y no a su situación profesional.
6 Presentación en el Parlamento de un proyecto de ley que haga de la vivienda un derecho justiciable y creación de los medios adecuados para un servicio público de la vivienda cuya primera tarea sea luchar contra la especulación territorial e inmobiliaria.
7 Medidas orientadas a ilegalizar los acuerdos que derogan el Código Laboral para volver al principio llamado de “favor”, según el cual todo acuerdo empresario debe ser más favorable al asalariado que el acuerdo por rama, siendo este último en sí mismo más favorable que la ley.
8 Creación de un observatorio nacional de vigilancia y de seguimiento de la huella ecológica – que mida la presión de las actividades humanas sobre los recursos naturales – con el objeto de ubicar el tema ecológico en el corazón de la acción ciudadana. Este observatorio será independiente del gobierno , dotado de poderes de investigación de medios y de capacidad de expresión propios.
SI LA VOLUNTAD POLÍTICA CONCURRE A LA CITA…
En este Manifiesto altermundista de Attac hemos querido ser al mismo tiempo ambiciosos y modestos. Ambiciosos porque este documento no se contenta con describir la situación actual: propone principios y medidas que rompen con la mercantilización del mundo y de la vida humana en si misma, como ha sido considerada por el capitalismo neoliberal.
Esta mercantilización es un obstáculo al tratamiento de la crisis ecológica que se agrava con su voluntad de expansión infinita. Frente a un mundo que el capitalismo quiere organizar sobre la base de una regulación realizada por el mercado, proponemos un principio fundador de un nuevo mundo: los derechos de los seres humanos y los derechos de los pueblos, los derechos sociales, ecológicos, económicos, culturales y políticos –deben prevalecer sobre la lógica de la ganancia y el reino de la competencia.
De este principio se derivan los otros, que se han podido descubrir a lo largo de estas columnas. Los hemos delineado en medidas precisas que son realizables a condición de que se tenga voluntad política. Estas medidas no se pueden aprehender sino en su lógica global. Se trata de rasgar la red liberal que nos encierra, romper sus nudos, separar sus mallas para que las soluciones alternativas puedan ver la luz.
Nuestras alternativas se sitúan por tanto en las antípodas de los modelos social-liberales, pero también del estéril “todo o nada”. Intenta poner granos de arena en la máquina del capitalismo financiarizado para que termine por agarrotarse, abre un nuevo campo de posibilidades en la que podrán desplegarse nuevas lógicas en todos los dominios donde se ejerce la dominación del capital. A partir de las luchas y de las resistencias, se trata de apuntar a los puntos de ruptura permitiendo que el movimiento social y ciudadano gane puntos contra la mundialización capitalista.
Ambicioso en sus objetivos, este Manifiesto es también modesto porque no es suficiente hacer solo propuestas para que salgan a la luz, por buenas que sean. La construcción de las relaciones de fuerzas que permitan imponerlas pasará por el debate de ideas, por la movilización social y ciudadana y por el compromiso individual. No se trata por lo tanto de hacer “hervir las ollas del porvenir” (Marx) inventando todas las piezas de un mundo ideal, una especie de utopía a la cual la realidad la obligaría inmediatamente a replegarse. Se trata de explorar múltiples caminos, de terrenos dispares con el objeto de poner fundamentalmente en tela de juicio el modelo neoliberal, mediante “ un movimiento real capaz de abolir el actual estado de cosas” (Marx igualmente).
El desarrollo de Attac se inscribe por lo tanto en la perspectiva general del movimiento altermundista de dos maneras:
Primero poniendo nuestras propuestas en debate en el seno del movimiento pero también mucho más ampliamente entre el conjunto de los ciudadanos. Este Manifiesto no es ni un producto terminado ni un libro de recetas que solo habría que aplicar. Quiere estar sometido a la crítica y ser por lo tanto evolutivo.
Así mismo, porque la existencia del movimiento altermundista es una de las condiciones para que las alternativas puedan ver la luz. Por la crítica que ha sido capaz de hacer al pensamiento neoliberal, por la deconstrucción del discurso dominante que ha realizado, que ha desprestigiado el TINA – There is no alternative- tan caro a los ideólogos neoliberales. Los foros sociales han demostrado que “otro mundo es posible”. Se trata ahora de encontrar los caminos y los medios necesarios para construirlo. El Manifiesto de Attac quiere ser una contribución a este proyecto.
El Manifiesto altermundista de Attac es el resultado de un trabajo colectivo de la Asociación que ha implicado a todas sus estructuras – el Consejo de Administración las Comisiones y los Grupos de Trabajo, el Consejo Científico y los Comités locales – , así como también a centenares de asociados, especialmente en ocasión de la Universidad de verano 2006.
Sus grandes ejes fueron elaborados por un comité piloto de varias decenas de miembros. Su redacción estuvo a cargo de un equipo coordinado por Régine Tassi e integrado por Geneviève AZAM, Bernard CASSEN, Marc DELEPOUVE, Gérard DUMÉNIL, Jean-Marie HARRIBEY, Pierre KHALFA et Dominique PLIHON.
El Consejo de Administración del 2 de diciembre aprobó la versión final de este documento, confirmado luego en la sesión del 16 de diciembre en que se aprobó su versión final.
Attac :66-72, rue Marceau ,93100 Montreuil-sous-Bois Tél.:01 41 58 17 40 – Fax ::01 43 63 84 62
attacfr@attac.org http://www.france.attac.org/
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